Ribera impulsa su red con Vivalto y compra un hospital en Cartagena

La entrada de Vivalto Sante como nuevo socio no ha variado el rumbo de los planes del grupo sanitario Ribera para ampliar su negocio en España. Apenas un mes después de la llegada del grupo francés ha cerrado un acuerdo para comprar el hospital Virgen de la Caridad de Cartagena y sus centros auxiliares.

Suma y sigue en los planes de Ribera Grupo para aumentar su presencia en el sector de la Sanidad privada en España, aunque con un dueño distinto. El grupo valenciano mantiene su estrategia tras la entrada del tercer operador sanitario privado de Francia, Vivalto Santé, que adquirió el pasado verano el 90% de las acciones que hasta entonces estaban en manos del grupo asegurador estadounidense Centene.

Ribera ha llegado a un acuerdo para sumar a su cartera al grupo Centro Médico Virgen de la Caridad, que posee un hospital en Cartagena y es una de las mayores compañías de asistencia sanitaria privada de Murcia. Una empresa que hasta ahora estaba en manos del fondo de capital riesgo Magnum Capital desde 2018.

La operación encaja con la hoja de ruta de Ribera para ganar tamaño en el mercado español y reforzarse en una de las zonas geográficas donde tiene más presencia, precisamente por su origen en la Comunidad Valenciana. De hecho, además del nuevo hospital que cuenta con 40 camas, la adquisición de Centro Médico Virgen de la Carida supone integrar otro centro hospitalario con 32 camas en Caravaca y una red de centros médicos que incluye 20 policlínicas –una de ellas en Orihuela Costa en el sur de Alicante–, 23 clínicas de fisioterapia y 16 clínicas dentales en la Región de Murcia.

El grupo valenciano precisamente había realizado ya otra compra en Murcia hace un año por la complementariedad que le aportaba esta zona y el conocimiento del mercado. Así, ya era el operador del Hospital de Molina, en el municipio de Molina de Segura que al sumar los activos de la compañía ahora adquirida convierte a Ribera en protagonista principal de la Sanidad privada en esa región.

La nueva cartera de centros de distintas especialidades además permite a Ribera afianzar su apuesta por ampliar su oferta de servicios de salud en segmentos como el de las clínicas dentales o los vinculados a la estética.

De esta forma Ribera da un paso más en su expansión a otras autonomías después de que el actual Gobierno valenciano decidiese llevar a cabo una política de reversión de las concesiones sanitarias de departamentos de salud pública. Un modelo que precisamente fue el que inspiró la creación de Ribera con la gestión de la primera concesión en Alzira. Tras la reversión de Alzira y Torrevieja, el grupo ahora controlado por Vivalto sigue gestionando dos departamentos de salud en la provincia de Alicante: el de la Marina Alta en Dénia (en el que se hizo con el 100% tras adquirir su parte a DKV) y el de Elche-Vinalopó. En Madrid el grupo también opera bajo una fórmula similar el Hospital Universitario de Torrejón.

Ante el freno al modelo concesional en Valencia, el grupo en los últimos años ha optado por la compra de hospitales privados en otras zonas de España. Así, adquirió uno de los mayores centros privados de España, el hospital Povisa de Vigo, y también incorporó en Galicia el centro Polusa en Lugo y asumió el hospital Juan Cardona en Ferrol. La firma sanitaria valenciana, con más de 7.000 profesionales, también se ha extendido en Extremadura con la gestión de centros en Almendralejo y Villanueva de la Serena.

Además, Ribera está presente en el segmento de los análisis clínicos, con su participación en varias compañías de laboratorios y también controlaba la empresa Pro Diagnostics Group (PDG), que tiene varios centros de radiología y otros servicios sanitarios en Eslovaquia y República Checa. La entrada de Vivalto también puede acelerar el desarrollo en Portugal, un mercado en el que Ribera se presentó al concurso para gestionar el hospital de Cascais y donde lleva tiempo analizando las posibles oportunidades para extender su presencia.