Los hábitos que la inflación obliga a cambiar en la cesta de la compra

La subida de los precios está provocando que muchos consumidores ya estén modificando su forma de realizar la compra diaria. Un estudio revela que el 88% de los compradores reconoce que ha cambiado sus costumbres en el supermercado y un 73% asegura que compara precios entre las cadenas.

Después de varios meses con la inflación por las nubes las fuertes subidas de los precios de los productos básicos se han convertido en algo más que un tema de conversación. El efecto de la inflación en los bolsillos de los consumidores valencianos ya se nota a la hora de hacer la compra y han vuelto los hábitos asociados tradicionalmente a las crisis, según revelan varios estudios.

En el caso de la información recopilada por la plataforma Ahorradoras, que agrupa a 770.000 personas que buscan fórmulas para lograr ahorros en sus compras diarias, el 88% de los consumidores consultados han modificado de alguna forma sus hábitos por la inflación. En concreto un 47% reconoce que ha hecho grandes cambios en sus hábitos de compra en el supermercado para poder sobrellevar esta inflación, mientras que otro 41% los califica de ligeros. La otra cara de la moneda es que apenas un 12% dice no haber cambiado nada, según los datos que puso sobre la mesa la fundadora de Ahorradoras.com, Mapi Amela, durante el Encuentro DecirHaciendo: Ahorro en tiempos de incertidumbre organizado por Consum.

Unos datos que coinciden con los de una de las grandes firmas de estudios de mercado de la distribución, Kantar. Así, el 68,6% de los clientes declara que “ahora prefieren controlar sus gastos, para ahorrar y prevenir”, lo que supone 5 puntos más que en el 2021, según el informe que compartió en su intervención Bernardo Rodilla, Retail Business Director de la firma. Según el ejecutivo, la inflación está afectando a los hábitos de consumo, “puesto que, en el último año, el desperdicio alimentario en los hogares ha disminuido un 12,3%, situándose en el mínimo de los últimos años”. Sin embargo, también consideró que el precio no es el único factor relevante en este momento, ya que para el 72% de los consumidores hay otros factores a tener en cuenta a la hora de realizar sus compras en el súper.

Según Amela, el 73% de los miembros de su comunidad ahora compara precios en diferentes supermercados, cosa que no hacía antes. “Compraba donde mejor le venía, aunque un 79% sí comparaba precios dentro del mismo supermercado”, apunta. Otra de las novedades que han detectado en su caso es que cada vez se incorpora más el hábito de tomar la decisión de compra guiándose del precio por kilo/litro en lugar de por el de la unidad. Según la fundadora de la plataforma, también perciben que cada vez se elimina más de la lista de la compra productos que no sean de primera necesidad.

En el caso de la comunidad de Ahorradoras.com, el 40% utiliza las ofertas en los supermercados, el 30% los productos rebajados con fecha de caducidad próxima, el 23% las tarjetas de fidelización y un 7% los cupones, como principales fórmulas para reducir sus gastos. De este modo, más de un 80% reconoce que ha podido ahorrar. “Estamos recibiendo más consultas relacionadas con el ahorro en productos de primera necesidad, pero también personas que recurren, por primera vez, al uso de cupones, comienzan a comparar precios o se descargan, por primera vez, la App de descuentos de un supermercado. También nos piden más información sobre los pruébalo gratis y promociones relacionadas”, llegó a afirmar Amela en su intervención.

Una de esas fórmulas es la de los cheques y descuentos que en el caso de la cadena de supermercados Consum se entrega a los socios-clientes. El director de Socio-cliente y Marketing de Consum, Ricardo Marí, explicó que han supuesto un importe de 30,2 millones de euros ahorrado en el último año. Marí ha recordado que el precio es, sin duda, un factor decisor de compra en momentos de inestabilidad económica, tanto para el que tiene dificultades para llegar a final de mes, como el que tiene una buena situación, “porque la incertidumbre motiva un comportamiento orientado al ahorro”.

Una situación que también ha impulsado las ventas de las denominadas marcas blancas o marcas de distribución de las empresas de distribución. En el caso de la cooperativa valenciana de supermercados el peso de estos productos en sus ventas se ha incrementado hasta suponer cerca del 30% del total.