Baleària pondrá a prueba el hidrógeno en un ferry eléctrico

La naviera con sede en Denia sigue la renovación de su flota con una inversión de 25 millones en un buque con motores eléctricos para operar con cero emisiones en los puertos

La naviera Baleària apuesta por ir más allá del gas natural como combustible para sus barcos y ya ha encargado al fabricante asturiano de barcos Armón la construcción del que será su primer ferry eléctrico, que utilizará esos motores en las maniobras de aproximación y el amarre en los puertos para evitar las emisiones contaminantes en esas zonas. Un barco cuyo coste se sitúa en 25 millones de euros aproximadamente, según fuentes de la compañía

El objetivo de la naviera es que el nuevo buque opere en la ruta entre Ibiza y Formentera, precisamente dentro de los objetivos de turismo sostenible de ambas islas y del Gobierno de Baleares. Sus baterías eléctricas se recargarán durante la travesía y además de permitir el uso de baterías en puerto, el sistema de propulsión diésel-eléctrico permite mejorar el rendimiento de propulsión y reducir las emisiones y ruidos, a la vez que los mantenimientos.

Además, el barco será un laboratorio de pruebas para el uso del hidrógeno verde. En él se instalará una celda de combustible de hidrógeno comprimido de 100 KW, la de mayor capacidad que existe actualmente, para llevar a cabo una experiencia piloto en el uso de esta energía más ecoeficiente, que podría llegar a usarse para el consumo eléctrico de a bordo.

El nuevo ferry, que conectará las Pitiusas en una hora, permitirá mejorar la calidad del aire en los puertos y alrededores reduciendo un 80% las emisiones de gases de efecto invernadero respecto al resto de barcos que operan esta ruta.

Capacidad para pasajeros y camiones

El grupo asturiano Armón, que ya fue el encargado de fabricar el fast ferry Eleanor Roosevelt, un macrocatamarán con capacidad para 1.200 pasajeros y 450 vehículos, realizará ese encargo en sus astilleros en Vigo. Este ferry cuenta con unas dimensiones mucha más reducidas y tendrá una capacidad para 350 pasajeros y hasta 14 camiones.

El barco será double ended, es decir, operativo tanto por proa como por popa, lo que agilizará las operaciones de embarque y desembarque y las maniobras en puerto. Está previsto que empiece a operar el verano de 2023. El buque tendrá 83 metros de eslora y 15 de manga, y podrá navegar a una velocidad de 12,5 nudos.