La industria cerámica, un pilar esencial de nuestra economía

La industria cerámica constituye un pilar esencial para la economía de la Comunidad Valenciana, en especial en la provincia de Castellón, donde es una industria fundamental. Su fortaleza se ha evidenciado durante un complejo 2020, en el que ha dado muestras de su buena salud y su capacidad de resistencia ante los períodos de crisis, afrontando la coyuntura de la pandemia de forma solvente. Los resultados del ejercicio 2020 han sido positivos. La industria cerámica española experimentó un crecimiento de la facturación de un 2,3% respecto al año anterior. El mercado nacional tuvo una caída limitada (-4%), mientras que las exportaciones evolucionaron de forma positiva (+4,4%).

De este modo, fuera de nuestras fronteras, Europa sigue siendo la principal región comercial para el azulejo español, con el 47,8% del valor de las exportaciones. Destaca la progresión seguida por la industria azulejera en mercados estratégicos como EE.UU. (+18%), así como en Alemania (+20%) o Francia (+5%), mercados crecientes y de valor añadido, donde la presencia del azulejo español aun es baja y donde existe un amplio recorrido de mejora.

Estamos ahora ante un contexto atractivo que invita a mantener una perspectiva estratégica optimista a la hora de construir planes de negocio e inversión, aprovechando coyunturas internacionales estratégicas como la política antidumping de EE.UU. con respecto a China y el desbloqueo comercial al azulejo español en Arabia Saudí. Dos estímulos extra para aumentar la competitividad en el corto y medio plazo.

Si España tiene un competidor en el mercado internacional en este sector, éste no es otro que Italia. El precio de venta por metro cuadrado de los fabricantes italianos sigue siendo mayor que el del producto nacional, si bien, ese diferencial es matizable. España tiene un precio de exportación agregado un 59% inferior al de Italia, lo que está influenciado de manera relevante por el mix geográfico y de producto, que sitúa a Italia en mercados y productos de mayor valor añadido. En mercados comparables, la diferencia se reduce al 35%. En este sentido, vemos una oportunidad para avanzar en mejorar el posicionamiento comercial en mercados de renta alta, especialmente en Francia y Alemania, donde España concentra un 11% de las exportaciones frente al 31% de Italia. Y se pone de manifiesto una asignatura pendiente: fortalecer la marca país.

Es un reto crucial para incrementar imagen y precio medio de exportación. Contamos con una industria que lleva en su ADN el know-how, los recursos y el empuje necesario para aspirar a un mayor y mejor posicionamiento en mercados y productos de mayor valor añadido, apostando por la innovación y la diferenciación como factores competitivos más importantes a considerar. Esta tendencia, que tendrá que ser liderada por las empresas más punteras de nuestra industria, sin duda beneficiará al conjunto del sector.

La actividad fusiones y adquisiciones ha quedado en stand-by durante la pandemia por diversos factores como la incertidumbre del comportamiento del sector en 2020, la necesidad de atender las prioridades de negocio, el mantenimiento de las expectativas de valoración, la reorientación del interés de los inversores financieros hacia otros sectores o el agotamiento paulatino del racional de fragmentación. Pero el dinamismo del mercado transaccional podría reactivarse en el medio plazo en torno a seis potenciales racionales: desinversiones de los actuales inversores financieros, fusiones entre grandes operadores, salidas a bolsa, adquisiciones tácticas, alianzas entre empresas españolas e italianas e internacionalización inorgánica.

El sector ha priorizado estos meses difíciles dos aspectos clave: asegurar el bienestar sanitario y social de sus trabajadores y, por extensión, de las empresas; y dejar pausadas estas operaciones corporativas a la espera de la tan ansiada estabilidad post-pandemia. En este ámbito, es importante tener en cuenta que, aunque la presencia de inversores financieros e industriales es significativa, la industria mantiene una estructura de propiedad predominantemente familiar, con el 73% del ebitda en manos de este tipo de compañías, y con una notable concentración en el top 10 de operadores. Es de esperar que la actividad corporativa se reactive durante el último trimestre de 2021 y principios de 2022.

En cuanto a los factores de oportunidad para seguir creciendo, EE.UU. sigue siendo fundamental al mostrar un elevado crecimiento en el sector de la construcción y en el mercado de las reformas, donde el consumidor está cada vez más orientado al valor y donde las soluciones cerámicas, junto con otros productos sustitutivos, como el vinilo, crecen orgánicamente y, adicionalmente, van ganando cuota de mercado frente a productos tradicionales como la moqueta.

Junto a éstos, existen también otros elementos que, previsiblemente, supondrán a corto plazo un reto para la defender la competitividad de la industria azulejera española. El elevado coste de los derechos de CO2, actualmente en máximos, supone un reto para mantener la rentabilidad del sector y lograr competir en igualdad de condiciones con otros polos productores no europeos que no cuentan con estas importantes restricciones operativas. Asimismo, el coste del transporte marítimo, que se ha incrementado más de un 150% en la pandemia, supone otro importante freno para un producto que, de partida, cuenta con restricciones naturales para su exportación a grandes distancias.

Salvo que se adopten reformas regulatorias para atenuar o compensar la tendencia alcista de los derechos de CO2 o que la normalización de la economía revierta la presión de costes en la cadena logística, estas circunstancias obligarán a la industria a buscar nuevas vías para crear valor, ser más eficientes y amortiguar dichos efectos en su cuenta de resultados. En todo caso, nos encontramos con un sector resiliente y dinámico, con unas perspectivas de crecimiento muy positivas, basadas en gran medida en la creciente presencia en mercados estratégicos, y cuya fortaleza no pasa desapercibida para los inversores.