Maratón empresarial en 2022: el famoso muro del kilómetro 30

Los corredores profesionales, los amateurs e incluso los ajenos al mundo del atletismo hemos oído mencionar este concepto del muro. Y no es que haya que saltar un obstáculo físico para seguir en la prueba, es que es en el entorno del kilómetro 30-35 cuando aparece un cansancio físico y mental imposible de superar para muchos corredores. La bajada de glucógeno y de dopamina es la principal causa. La fatiga muscular es la segunda gran causa que hace que los últimos 12 kilómetros del maratón sean aparentemente insalvables.

Además de esas dos razones fisiológicas, los expertos nos hablan de una tercera aún más importante, la motivación psicológica. Cuando empieza a aparecer la frustración, bajan los niveles de dopamina en el cuerpo y completar la carrera puede ser imposible si el cansancio mental es superior al físico. El cerebro es el responsable de la producción de energía y de mandar las órdenes mecánicas a los miembros que corren, por lo que cualquier carrera se podría completar con la motivación necesaria. ¿Dónde estamos cada uno de nosotros como profesionales?, ¿dónde están nuestras organizaciones después de 21 meses en un entorno empresarial bañado por el Covid?, ¿cómo parece que va a ser el 2022?

Teníamos interiorizado (y prometido) que, con la inmensa mayoría ya vacunados, estas Navidades iban a ser ya casi normales y 2022 un año de despegue. Hacíamos planes para cenas en familia, con amigos, irnos a la nieve, celebrar un fin de año como los de antes... En cambio, en la realidad no hay empresa que, como mínimo, haya visto reducidas sus celebraciones navideñas e incluso canceladas. Todos conocemos amigos, compañeros o familiares que se han contagiado. Volvemos a niveles récord de afectación y de riesgo Covid en diferentes comunidades autónomas, al cierre absoluto de algunas fronteras europeas y a la reducción de toda la actividad a la mínima imprescindible en algunos países...

¿Podríamos hablar de un muro profesional?, ¿cómo lo salvamos?, ¿cómo seguimos corriendo para adaptarnos?

Creo que es imprescindible afrontar los hechos tal y como se presentan y a partir de ahí tomar decisiones. Prepararnos para esta sexta ola que seguro será más crítica de lo que nos gustaría (y que si luego es menor eso que nos encontramos) y un año 2022 lleno de vaivenes (¿llegará la invasión alienígena?, ¿nos caerá un meteorito?). Como podemos aprender del libro Good to grate de Jim Collins, las compañías que dan el salto a la excelencia basan su toma de decisiones estrictamente en hechos reales. Cuando hacemos un esfuerzo honesto y diligente para asumir la verdad de la situación, las decisiones correctas suelen ser evidentes. Incluso si todas las decisiones no resultan evidentes, una cosa es cierta: no podemos tomar una serie de buenas decisiones si primero no hacemos frente a los hechos.

Estos hechos nos demuestran que la pandemia está totalmente presente, que el crecimiento empresarial no es tan alto como se decía hace unos meses, que se acentúan los cambios que la pandemia había acelerado... Las personas, los equipos están con falta de energía, de motivación, de frustración por todo lo que estamos viviendo. Debemos ser conscientes que esta carrera de fondo la están corriendo todas las organizaciones en todos los sectores en todos los países. Está en nuestra mano tomar mejores decisiones en cada momento para mejorar nuestra posición competitiva. Y la receta es la clave: debemos acercarnos a los que nos precedían y alejarnos de los que no persiguen.

A más incertidumbre, a más tecnología, se hace imprescindible trabajar la inteligencia emocional del sistema, de las personas y de los equipos. Son las personas las que van a seguir tomando decisiones en los próximos meses, y cómo trabajemos con ellas permitirá que sigan remando aun cuando aparentemente no les queden fuerzas para ello. Monitorización permanente del entorno, trabajar con hechos reales, con realidades, que permitan poner en marcha las decisiones adecuadas, que incidamos en los cambios que ya hemos ido desarrollando este año 2021 y que mantengamos una comunicación permanente con las personas de la organización, que despleguemos permanentes ejercicios de comunicación, de interés real por las personas y por sus emociones. Todos somos necesarios en momentos de incertidumbre.

¿Cuáles son otras acciones que debemos acometer para 2022 para que nuestra empresa esté en las mejores condiciones para seguir corriendo?

Acércate al máximo a tus clientes. En estos momentos de incertidumbre entender al máximos sus necesidades, sus inquietudes y por tanto ¿cómo ser para serles útiles? y no ¿cuanto tengo que vender para pagar lo que somos?

Céntrate en el core de tu negocio: ¿dónde aportas valor?, ¿en qué puedes ser el mejor? Nadie mejor que tú sabe en qué aportas valor y en qué no.

Revisa tus costes y su relación directa con su aportación de valor: es una constante en la empresa, siempre podemos mejorarlos, trabajarlos y como acción final, conseguir reducirlos. También es importante, en este momento, ser capaces de que esos costes se adecúen a lo que necesitamos, es decir, al momento concreto en el que estamos. Es momento de eliminar lo superfluo, el mercado no está dispuesto a pagar tus no decisiones.

Busca nuevas formas de hacer cosas: seguro que mejoras algo: De lo que sí es momento es de explorar nuevos caminos para hacer las cosas de otra manera. Porque en momentos de incertidumbre, surgen oportunidades que seguramente no se darán en otros momentos.

En conclusión, 2022 se presenta cada vez más con incertidumbre en la marcha de la economía, del ánimo de los equipos y de la sociedad en general. Sólo los que mejor lo afronten podrán superar el muro que se nos pone por delante y seguir corriendo más rápido que nuestra competencia en esta carrera de la vida.