Sapiens Energía duplica sus planes de comunidades energéticas

La cooperativa ha desarrollado cinco proyectos de producción que suman 200 socios en su primer año. La firma es uno de los colaboradores en el plan del Ivace, que ha anunciado que prevé invertir 37 millones en una treintena de municipios y llevarlo a todos los de la Comunidad Valenciana en 2030

La cooperativa Sapiens Energía nació en enero del año pasado y, pese a la pandemia, en ese tiempo la firma ha construido las plantas fotovoltaicas de cinco comunidades energéticas locales y ha participado en el proceso de creación de una sexta, que ha promovido directamente el ayuntamiento valenciano de Canet de Enberenguer.

En total, Sapiens ha promovido instalaciones con una potencia de 230 kilovatios que han supuesto una inversión de cerca de 400.000 euros, según explica su fundador y presidente, Juan Sacri, aunque aún están a falta de la conexión a red por las tramitaciones.

Estas comunidades son una de las fórmulas impulsadas desde la Unión Europea para promover el desarrollo de las energías renovables y la transición energética. Bruselas ha aprobado una normativa en que reconoce esta figura, pero que aún no ha sido transpuesta a la legislación española, aunque organismos públicos como el Idae ya han publicado guías para su desarrollo.

En el caso valenciano, el Ivace ya destinó el año pasado medio millón de euros en ayudas a estas comunidades y para este año ya ha anunciado su intención de multiplicarlo hasta dos millones. La propia Conselleria de Economía anunció también que el Plan de Fomento de las Comunidades Energéticas Locales (CEL) de la Comunitat Valenciana, aspira a que en 2030 todos los municipios del territorio valenciano cuenten con al menos una de estas comunidades. Para ello también el Ivace ha presentado una Manifestación de Interés al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia para un proyecto presupuestado en 37 millones de euros con el que espera obtener fondos europeos.

“El objetivo de las comunidades energéticas y de Sapiens es que la transición energética no se quede en una mera transición tecnológica, que permita que la gente pueda ser propietario también de las plantas de generación”, asegura Sacri. Tras varios años trabajando en el sector de la promoción de renovables, su ilusión era que, al igual que en Holanda es normal que varios agricultores se unen para formar cooperativas para instalar uno o dos aerogeneradores, esos proyectos se pudiesen realizar en España.

La comunidad energética local permite que los socios puedan sumarse con una inversión mucho más pequeña. Su intención es formar una red de estas comunidades para permitir ampliar socios e instalaciones. “En nuestro modelo el socio consumidor aporta 100 euros”, explica. Así, le ofrecen dos alternativas, o bien directamente una rebaja del 35% en la factura mensual o bien el derecho de uso para una parte de la energía consumida, con la que se puede obtener un mayor descuento en las horas de sol de hasta el 75%, aunque también con otros costes por gestión.

Además, Sapiens ha creado otra modalidad de socio inversor, que permite aportar desde 500 euros como un préstamo para financiar los proyectos con un 3,5% de interés. “Esta fórmula de préstamos colectivos o crowdlending nos ha permitido financiar el 40% de la inversión”.

Sacri prevé duplicar este año el número de proyectos a desarrollar. “Esperamos poner en marcha diez propios y participar acompañando y asesorando a otros en otra decena”. Unas perspectivas que se basan en el interés de los ayuntamientos y la Administración autonómica de incentivar esta fórmula. Por ejemplo, las ayudas se han extendido también a comunidades de propietarios y comunidades de regantes.

Además, Sacri reconoce que la polémica abierta en muchas comarcas valencianas por la implantación de macroplantas fotovoltaicas está haciendo que muchos consistorios se interesen por la fórmula de las comunidades energéticas para ofrecer una alternativa con menos impacto medioambiental. Por ejemplo, uno de sus proyectos ha sido con el Ayuntamiento de Fontanars de Alforins (Valencia), una de las zonas donde más rechazo ha creado la instalación de paneles sobre grandes extensiones.

Sapiens también se plantea ampliar su actividad pero como consultora en otras autonomías para aportar su experiencia.