Un ‘airbag’ para el coche español

El sector del automóvil, pese al drama de Nissan, puede presumir de ser uno de los mejor atendidos por el Gobierno de España ante la pandemia. El Estado, consciente tras lo sucedido en Barcelona de que estaba en juego el 10% del PIB y el 9% del empleo del país, ha movilizado 3.750 millones para reactivarlo. Se trata del primer plan específico dirigido a una industria concreta.

La cifra es inferior a la brindada por los principales competidores europeos (Alemania, el primer fabricante de automóviles del continente; y Francia, tercero tras España). Además, el 72% del plan son créditos blandos, no ayudas. No obstante, las herramientas habilitadas han recibido el apoyo unánime de las patronales españolas de la automoción, dotada ahora de un airbag para evitar el colapso de sus 17 fábricas de coches -entre las que se encuentra la valenciana Ford Almussafes, el motor industrial de la Comunitat-.

Como reveló elEconomista, 2.690 millones del total de los 3.750 movilizados son créditos Reindus e ICO. Se trata de préstamos que, según explica el sector, cuentan con libertad de amortización durante los tres años que durará el plan, circunstancia que alivia sobremanera la difícil situación que atraviesa el automóvil como consecuencia de la presente crisis. Los 1.060 millones restantes sí serán ayudas directas que incentivarán la compra de eléctricos y enchufables, pero también la de vehículos eficientes de combustión a cambio de achatarrar antiguos.

Con estos importantes instrumentos la industria podrá hacer frente al duro golpe sufrido por la pandemia, que detuvo durante mes y medio la producción de vehículos y desplomó las ventas de un sector que ya se encontraba en crisis. El auge de nuevos modelos de movilidad frente al tradicional del coche en propiedad, así como el cambio tecnológico por la irrupción del vehículo eléctrico en contraposición a las opciones de combustión, frena desde hace años al consumidor en el momento de la compra y sume el negocio en la incertidumbre.

El contexto internacional va a ser de recortes, y cada planta va a disputar una gran pelea dentro de su grupo por conservar la carga de trabajo y librarse de los ajustes. Ante tal escenario, era fundamental que España creara un clima propenso a la inversión en las plantas del país, para que no se quedaran fuera de juego ante las iniciativas similares impulsadas por los países competidores.

Por lo que respecta a Ford Almussafes, la factoría, pese a que cae su producción, no se encuentra en una mala posición, pues salió airosa el año pasado del gran ajuste de Ford en Europa y renovó el encargo de fabricar uno de los modelos estrella de la marca, el Ford Kuga -cuya variante híbrida enchufable garantiza años de actividad y empleo en la Comunitat-.