Jeff renuncia a sus ingresos para aliviar a sus franquicias

La ‘startup’ factura solo un 15% de lo previsto al condonar los ‘royalties’ a sus 2.500 emprendedores durante la pandemia

La crisis del Covid-19 ha impactado de lleno en el negocio de Jeff, así como en sus ambiciosos planes de crecimiento. La startup, tras desplegar las franquicias de lavandería y planchado a domicilio Mr Jeff por todo el mundo, se encontraba en pleno proceso de diversificación. Lanzó nuevas verticales de belleza, deporte y masajes relajantes -Beauty Jeff, Fit Jeff y Relax Jeff- para seguir creciendo a nivel internacional a través de su app multiservicio, hasta el punto que contemplaba duplicar su plantilla con la creación de 500 nuevos puestos este ejercicio 2020. Pero todo lo cambió una pandemia en la que sus ingresos se han hundido al 15% de lo esperado tras condonar los royalties a sus 2.500 franquiciados.

El desplome de la actividad llevó a la firma a aplicar un ERTE por causas productivas que afecta al 70% de su plantilla, que superó los 600 trabajadores al cierre de 2019. Por descontado, las nuevas contrataciones han quedado congeladas hasta la reactivación de todos los empleos suspendidos, según relata a elEconomista Eloi Gómez, CEO de la compañía tecnológica.

“Es terrible, porque habíamos hecho los deberes. Hemos lanzado cuatro líneas de negocio para diversificar en más de 30 países del mundo. Esta empresa está pensada para evitar todas las crisis, y justo ha surgido una que ha afectado a todas nuestras actividades y a todos nuestros mercados”, lamenta sobre el impacto global del confinamiento.

El servicio de lavandería fue considerado esencial en algunos países como España, pero no en muchos otros en los que está presente la empresa. Los de belleza, deporte y relax, por su parte, cayeron de forma generalizada. Ahora, pasado el periodo más duro de la pandemia, Gómez subraya que la demanda del cliente final está al 40%, y destaca la buena acogida de las tres nuevas categorías. No obstante, reconoce que los franquiciados “sí están más temerosos”. “Estamos al 25% de lo que esperábamos hacer en altas de emprendedores, y al 15% en cuanto a los ingresos”, expone.

La principal causa de esta caída de la facturación se encuentra en la mencionada decisión de Jeff de condonar los royalties a sus 2.500 franquiciados durante tres meses para no dejarlos caer. “Lo hemos hecho en todo el mundo y en todas las verticales para aliviar su situación, y los iremos reimplantando de nuevo de forma progresiva, en función de la situación de cada mercado”, explica.

“En estos momentos estamos centrando nuestros esfuerzos en los países que se están recuperando antes como Singapur, Vietnam o Filipinas. En general en todo el Sudeste Asiático ya estamos en niveles de captación superiores a los de antes del Covid-19”, precisa Gómez.

Por lo que respecta a Latinoamérica, donde Jeff tiene una fuerte implantación, la recuperación todavía se encuentra en una fase incipiente, a excepción de Chile, donde también están registrando “cifras positivas”. “En cada mercado está afectando de una forma. En Argentina, por ejemplo, pese a su difícil situación, están respondiendo bien tanto el cliente final como los emprendedores”, cuenta.

Teletrabajo a la carta

Como muchas otras compañías Jeff ha implantado el teletrabajo durante la pandemia, al que se ha acogido el grueso del 30% de la plantilla que ha mantenido la actividad trasladando los equipos de trabajo a sus domicilios. Ante tal experiencia, la firma ha decidido adoptar un modelo de “flexibilidad total” con el que permitirá a sus empleados “trabajar desde cualquier punto del mundo”. ¿Significa esto que renuncia a sus oficinas físicas? “No. Las oficinas se mantendrán, con Valencia como sede, y todo empleado que quiera hacer uso de ellas podrá acudir a las mismas siempre que lo necesite. No hemos tenido casos de empleados que quieran venir y no puedan ni queremos tenerlos”, asegura Gómez.

Tampoco anula el proyecto de la compañía de trasladar su sede en Valencia a un solo inmueble en el que pueda concentrar a la totalidad de su equipo, agrega, si bien matiza que será un proyecto “distinto al previsto”. “Al necesitar menos puestos fijos habrá más espacios comunes, será más inclusivo, más abierto”, detalla el empresario, que confía en “retomar la senda de crecimiento lo antes posible”. Antes de la crisis del Covid-19 la compañía crecía a un ritmo de 100 nuevas lavanderías al mes.