El maná de los fondos europeos no solucionará las urgencias del sector

El 20 de enero marca el principio de la hoja de ruta para conseguir optar a la financiación de proyectos con fondos europeos, que para el sector turístico español, están dotados con 3.400 millones de euros. Sin embargo, estas ayudas no resolverán los graves problemas de liquidez a los que se enfrenta el sector.

En su último informe anual sobre la economía española, el Fondo Monetario Internacional (FMI) señalaba que las ayudas europeas son una excelente oportunidad para España, en cuanto a la reactivación de la demanda y para cubrir huecos en infraestructura sostenible y capital humano. Y a este maná caído de Europa se aferran las expectativas para la recuperación del sector turístico en particular y de la economía en general.

En total, España recibirá 140.000 millones, de los que 72.000 serán ayudas directas. Para el sector turístico, la mayor parte de las ayudas vendrán del programa REACT-EU, de los que España recibirá a lo largo de este año y el siguiente una asignación de 10.000 millones.

El Gobierno pretende destinar en los próximos tres años 3.400 millones del fondo Next Generation de la Unión Europea al sector turístico. Ya se han dado algunas pistas sobre la asignación, que corresponde al Gobierno, de estos fondos. En el último pleno del Consejo Español de Turismo (CONESTUR) la ministra Reyes Maroto presentó el Plan de Modernización y Competitividad del sector turístico. Con el objetivo de crecer hacia un modelo sostenible y de crecimiento sostenido, el plan se estructura en cinco ámbitos de actuación estratégicos: transformación del modelo turístico hacia la sostenibilidad; desarrollo de producto turístico y modernización del ecosistema turístico; apuesta decidida por la digitalización e inteligencia turística; estrategias de resiliencia turística para territorios extrapeninsulares y actuaciones especiales en el ámbito de la competitividad.

Según la ministra Maroto, se espera que este plan tenga un impacto en el sector turístico de 44.000 millones de euros. Son, en general, medidas para modernizar y hacer más sostenible a un sector turístico a medio plazo. El 20 de enero termina el plazo para presentar los proyectos que puedan optar a estas ayudas. Aunque se trata, más que de una convocatoria formal, de una “manifestación de intereses” para plantear un borrador sobre distintas propuestas al ministerio de Industria- del que también depende Turismo- para que, una vez que lleguen los fondos, se lance una convocatoria oficial. Es decir, se podrán presentar proyectos una vez superado ese plazo y acogerse a alguna de las ventanillas que se van a abrir a cuenta de los fondos europeos. Y no teniéndose que ajustar necesariamente al mínimo de 40 millones por proyecto que se estipula para esta primera toma de contacto.

¿Qué planes tienen las comunidades autónomas?

En este contexto, las comunidades autónomas llevan ya tiempo trabajando en los proyectos que se van a presentar para optar a los fondos europeos. En cualquier caso, algunas iniciativas que se han presentado se circunscriben a las dotaciones de los presupuestos de cada comunidad, que también dependen de la llegada de los fondos.

Galicia fue de las primeras comunidades en dar a conocer los proyectos o áreas en las que se invertirían los fondos Next Generation, en octubre, antes incluso de conocer cómo quedaría el reparto de los primeros 10.000 millones de euros. La Xunta presentó 108 proyectos en los que se incluyeron seis iniciativas relacionadas con el Camino de Santiago por valor de 90 millones de euros. Con medidas orientadas a la mejora de la accesibilidad e integración paisajística de los distintos caminos; acondicionamiento de albergues; o implantación de nuevos modelos basados en la diversidad biológica y la sostenibilidad.

En las mismas fechas, el gobierno de Cantabria presentó también una batería de 102 proyectos englobados en el programa Cantabria (re)Activa. No se han dado detalles de los proyectos, pero sí que la partida de fondos europeos para el sector turístico se va a destinar a la digitalización del sector, la recuperación de espacios naturales y la revitalización de zonas rurales.

Por su parte, Andalucía ha validado 151 proyectos que serán remitidos al Gobierno central para su evaluación, con una dotación de 20 millones para proyectos del sector turístico. Mientras que, de los 105 millones que va a recibir del programa REACT-EU, Castilla-La Mancha va a destinar 8 a proyectos de promoción turística.

Extremadura ha optado por presentar para optar a los fondos Next Generation proyectos digitalización, la modernización y la eficiencia energética. El primer proyecto es la digitalización y emisiones cero en hospederías, campamentos y albergues público, que generan 200 empleos directos y ofertan 3.789 plazas de alojamiento. En los otros dos proyectos está involucrado Portugal y otras comunidades autónomas, ya que se enmarcan dentro de la línea estratégica de la digitalización como motor económico para luchar contra la despoblación en el oeste peninsular y la de los recursos turísticos vinculados a las cuencas del Tajo y el Guadiana.

El Gobierno vasco va a remitir al Ejecutivo de Pedro Sánchez 188 proyectos para que se financien a través del programa Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de los fondos Next Generation. Entre los proyectos que ha presentado el gobierno vasco destacan los planes de digitalización del turismo de Vizcaya con 2,4 millones de euros; los 81 millones que se pretenden destinar a la ampliación del museo Guggenheim; la rehabilitación del palacio de Miramar con 2,8 millones de los fondos europeos o los 2,1 millones que se van a destinar a la transformación en smart venue del palacio de congresos Kursaal de San Sebastián.

La Generalitat Valenciana avanzó en noviembre que se van a destinar 200 millones para proyectos relacionados con el turismo, dentro del plan Recuperatur de la Comunidad Valenciana para el refuerzo de la digitalización, sostenibilidad y resiliencia de la cadena de valor turística. Una apuesta para el período 2020-2025 en el que se van a presentar proyectos relacionados con márketing para la recuperación post Covid, que incluye un bono para la reactivación de la demanda, así como proyectos para mejorar la accesibilidad del turismo, que contarán con dotación de los fondos europeos aunque no se ha concretado de qué programa en concreto.

Todos a una: las compañías hoteleras se unen

También desde el ámbito privado se está trabajando en proyectos que puedan optar a la ayuda que prometen los fondos europeos Next Generation. Meliá Hotels international pretende presentar proyectos de cara a la “manifestación de interés”, en cuatro líneas: transformación digital; transformación ecológica -como minimización de gestión de residuos o reducción del consumo de agua y combustibles- una tercera línea de cohesión territorial y social y la regeneración de los destinos maduros para mejorar su atractivo y competitividad. Respecto a este aspecto, Pilar Dols, directora financiera de Meliá, subraya que lo que se va a presentar, en la línea de lo que ha solicitado desde el ministerio, son proyectos tractores, que involucren a varios agentes de la cadena de valor y a varias empresas. Para conseguir estos objetivos, Meliá está hablando con otras compañías hoteleras como RIU, Barceló, Iberostar y NH, “estamos hablando con todas para ver si se puede presentar algo en conjunto, porque son proyectos, como el de la digitalización, que necesitamos todos. También hay que tener en cuenta que en esos destinos maduros estamos muchos de nosotros. Son proyectos tractores para el sector turístico, no para una empresa determinada. Vamos a ver si conseguimos estar la mayor parte de las compañías, porque históricamente éste es un sector un poco descoordinado. Es un importe súper relevante que vamos a ver si somos capaces como país de poder absorberlo en el plazo tan breve que nos dan”. No obstante, queda aún tiempo para perfilar los proyectos más adelante, incluso para unirse a iniciativas de otros ministerios a los que también se puedan adherir iniciativas relacionadas con el turismo.