Lo quiero ahora, pero ¿realmente lo necesito ahora? El dilema de la entrega al día siguiente

El efecto Amazon ha creado una nueva clase de consumidores. Acostumbrados a suscripciones con entrega al día siguiente y a plazos de entrega rápidos, ahora esperamos y exigimos inmediatez cuando compramos en línea. Sin embargo, nuestra obsesión por el día siguiente, unida al auge del comercio electrónico durante la pandemia, ha creado una presión sin precedentes en las cadenas de suministro y está empezando a tener un claro impacto en nuestro entorno.

Por ejemplo, el Foro Económico Mundial afirma que la demanda de reparto urbano de última milla crecerá un 78% de aquí a 2030, lo que conllevará un aumento del 36% de los vehículos de reparto en el centro de las ciudades. Ante esta situación los líderes reconocen el impacto positivo de la marca y el valor económico de la transición a prácticas más sostenibles en la cadena de suministro. Las actitudes están cambiando y se está introduciendo tecnología innovadora para combatir las emisiones de las entregas el día siguiente.

La visibilidad de la cadena de suministro, las comunicaciones dinámicas y los diversos modelos de cadena de suministro desempeñarán un papel fundamental en la revolución de la entrega de la última milla para minimizar los efectos del día siguiente en nuestro planeta.

Hacer que los clientes sean conscientes de su impacto

La visibilidad va más allá del seguimiento del viaje de un envío. Cuando se presentan los datos, las métricas de la cadena de suministro ecológica crean un mayor sentido de responsabilidad para el cliente final. Además de proporcionar una supervisión de la ubicación de su paquete, puede filtrar más datos de visibilidad de principio a fin en sus comunicaciones con los clientes para promover opciones más sostenibles. Al ver las emisiones de su paquete o la opción de una entrega más ecológica, el proceso de toma de decisiones del cliente para la entrega en la caja puede verse afectado en gran medida.

Por ejemplo, el gigante Klarna, que permite comprar y pagar después, ahora ofrece a los clientes la posibilidad de controlar la cantidad de CO2 emitida por cada entrega con su seguimiento de la huella de carbono, como recordatorio del impacto medioambiental de cada paquete. Por su parte, el supermercado británico Sainsbury’s ofrece ahora a sus clientes la posibilidad de seleccionar una fecha de entrega que coincida con otras entregas en su zona para minimizar el número de viajes.