Poner una lavadora en horario nocturno puede acarrear una demanda de los vecinos

    El ahorro y el ruido no son siempre compatibles. La reciente reestructuración del sistema de las tarifas de la electricidad tiene como finalidad trasladar el consumo a las denominadas horas valle, explica Arag. Esto puede suponer un ahorro considerable para el consumidor, si hace un uso racional de los aparatos, priorizando su uso dentro de esa franja horaria. Sin embargo, este cambio de pautas puede ocasionar conflictos entre vecinos, especialmente por el uso de ciertos aparatos que pueden causar ruidos molestos y afectar al descanso del resto de residentes.

    El abogado de Arag, Javier Sanguino, explica que “si un vecino decide poner la lavadora de madrugada, de forma puntual, lo único que podremos hacer es hablar con él y hacerle entrar en razón”. Si por el contrario el ruido se convierte en algo habitual, es conveniente solicitar por escrito la convocatoria de una Junta Extraordinaria para abordar esta cuestión. “Lo ideal sería llegar a un acuerdo para establecer unos criterios sobre el uso de estos aparatos en determinados horarios”. En el caso de que algún vecino, de forma sistemática, decida ignorar estos criterios, deberían enviarle un requerimiento fehaciente para que se abstenga de realizarlo. Si se negara a atender dicha solicitud, siempre quedaría la opción de presentar una queja al Ayuntamiento para que medie o solicitar que se inicie un procedimiento sancionador en caso de que se estuviera vulnerando alguna disposición contenida en las ordenanzas.

    En última instancia el propietario afectado podría recurrir directamente a los tribunales. El abogado de Arag incide en la importancia de “contar con un informe de medición acústica”. Además, es fundamental recabar el mayor número de pruebas que sirvan de refuerzo para la demanda, así como contar con el apoyo de al menos una parte de los vecinos para que dicha demanda resulte viable.