Adolfo Campos, director de Inade y Fundación Inade: “En Fundación Inade queremos cambiar la manera de pensar de las personas acerca del riesgo”

Adolfo Campos tiene más de 40 años de experiencia en el sector asegurador. Tras pasar por varias compañías y corredurías, desde 1999 es director de Inade, Instituto Atlántico del Seguro; y desde 2009 dirige, además, Fundación Inade. En 1994, el Gobierno le concedió la Medalla al Mérito en el Seguro

¿Cual es el objetivo de Fundación Inade?

Fundación Inade tiene un doble objetivo. Por un lado, crear cultura en materia de gestión de riesgos. Y, por otro lado, conocer las diferentes soluciones que la industria aseguradora proporciona a la sociedad hacia la transferencia de los riesgos. Nace porque detectamos que la sociedad española no está muy concienciada del riesgo. Cuando llega, llega, y cuando ocurre, ocurre y ya veremos lo que hacemos. En el mundo empresarial, la falta de gestión de riesgos es una causa que va a determinar la mortalidad empresarial. En 2018 encargamos a la Universidad de Santiago de Compostela, nuestro brazo investigador, un estudio para analizar las causas de la mortalidad empresarial. Desde la crisis del petróleo de 1970 hasta la crisis de 2008, en las empresas gallegas con más de 100 trabajadores. Se estudió si esas empresas seguían existiendo en 2008. Nos hemos encontrado con que el 82% de las empresas había desaparecido. Había que analizar el motivo. Y hay una causa multiorgánica, no hay una sola. Se describieron siete motivos. El séptimo es la ineficacia política de gestión de riesgos de la empresa. Esto se llevó por delante el 12,5% del tejido productivo y el 25% de los puestos de trabajo. Son datos muy importantes y sólo reflejan la situación de Galicia ¿Qué pasaría si lo extrapolamos al resto del territorio nacional?

A nosotros nos gustaría que en cada Comunidad Autónoma existiera un instrumento igual que el nuestro, porque si entre todos sumamos estas acciones tendríamos una política de gestión del riesgo. En el sector asegurador, las fundaciones que se han constituido van más encaminadas a la RSC, para temas sociales. Nosotros nos hemos centrado en la gestión de riesgos, queremos cambiar la manera de pensar de las personas sobre los riesgos. Un ejemplo lo tenemos en la pandemia, este no era un riesgo que se hubiera estudiado, los gerentes de riesgos no lo tenían como algo importante, era residual. Si analizáramos el comportamiento del Gobierno diríamos que ha sido un mal gestor de riesgos y lo sigue siendo, porque no sabe qué política poner en marcha, cambia de criterio, lo modifica, etc., echo en falta en los comités científicos del Gobierno expertos en la gestión de riesgos.

¿Qué supone la gestión de riesgos para una empresa, especialmente una pyme?

El riesgo forma parte de la piel del empresario, la empresa es un riesgo permanente. Por eso, gestionar bien el riesgo es fundamental. Lo primero que debe hacer el empresario es gestionarlo, para ello debe identificarlos y a partir de ahí debe saber medirlos, por intensidad y por frecuencia. Los riesgos, al manifestarse, siempre afectan a la cuenta de resultados. Lo que debe buscar es un instrumento económico que compense ese gasto, es decir, la transferencia del riesgo a través de una póliza. Cualquier gasto en seguros es deducible de tus ingresos. Ocurre el siniestro, contabilizas las pérdidas en la cuenta de gastos extraordinarios. Recibes la indemnización por parte de la compañía de seguros, te entra directamente a ingresos financieros. Estos, si son iguales al gasto financiero, se equilibra, con lo cual, a la cuenta de resultados no le ha pasado nada y la empresa sigue funcionando. Es un instrumento básico, pero hay que diagnosticar los riesgos y saber tratarlos, es fundamental para cualquier empresa, grande, mediana o pequeña.

Las grandes empresas pueden tener a expertos en gerencia de riesgos en nómina. En cambio, la gran mayoría del tejido productivo está configurado por pequeñas y micros, internamente no lo pueden tener. Esta función tiene que pasar a un tercero. Y ahí es donde puede jugar un papel fundamental el corredor de seguros.

¿Qué papel juegan en la gestión de riesgos los corredores de seguros?

Pueden especializarse en saber gestionar riesgos, al margen del seguro. Si lo hace bien puede ser un buen coadyuvante para el empresario para saber determinar los programas de seguros, tras la correcta determinación de los riesgos de la empresa.

Desde Fundación Inade promueven la formación en la gerencia de riesgos en las empresas privadas, pero ¿qué pasa con las administraciones públicas?

Cuando nosotros sacamos el estudio de investigación sobre la mortalidad empresarial fuimos a hablar con los grupos parlamentarios que tienen presencia en el parlamento de Galicia, el Grupo Popular, el Grupo Socialista y el Bloque Nacionalista Gallego. Les hicimos ver la situación desde el punto de vista privado y también público, y les solicitábamos a todos ellos que sería conveniente que pudiéramos tener una vía de colaboración con la Escuela Gallega de la Administración pública, que es donde se forma a los funcionarios. El Grupo Popular nos puso en contacto con la EGAP y le hicimos ver la importancia que tendría que sus funcionarios estuviesen formados en gestión de riesgos y de seguros, las AAPP contratan muchas pólizas de seguros a través de concursos públicos y muchas veces carecen de los conocimientos adecuados. Se ha aprobado el curso de Responsabilidad de la administración pública y el seguro. Se inició el 7 de mayo con 40 alumnos, funcionarios de los grupos A y B y el claustro de profesores lo dirige el profesor Justo Lago, secretario del Patronato de Fundación Inade. También está encima de la mesa un curso sobre gerencia de riesgos y seguros para AAPP.

¿Cuáles son los retos a los que se enfrentan los corredores de seguros?

El corredor de seguros, desde febrero del año pasado, tiene que ejercer una actividad distinta, en parte. A partir del 6 de febrero del 2020 debe hacer la actividad de distribución, algo parecido, pero con matices. La base del trabajo del corredor de seguros es la conversación que debe tener con su cliente para que pueda decretar qué necesidades tiene y qué posibles exigencias le impone el cliente a la hora de transferir el riesgo. Conocer las necesidades de sus clientes es una cuestión fundamental para los corredores de seguros que también se recoge en el nuevo reglamento de formación.

El gran reto que tiene el corredor de seguros es que tiene que prepararse para saber analizar riesgos, para que después esos riesgos sean objeto de una transferencia adecuada. Prueba de ello es que una de sus obligaciones es entregar al tomador en un documento escrito, antes de la transferencia, la recomendación personalizada. Hay otro reto fundamental para nosotros, saber gestionar los programas de seguros. Tiene que poner encima de la mesa la fotografía general de su cliente, habrá cosas que ya tiene hechas y cosas que no. Su misión es tener una visión global para poder dar un mejor servicio al cliente, con lo cual, si hasta ahora estaba centrado solo en saber técnica aseguradora, ahora debe, además, saber administrar esos programas de seguros. El corredor tiene la obligación de ser parte de la empresa de su cliente. Y tener la mente abierta ante los nuevos y cambiantes riesgos.

¿Qué otras acciones desarrollan en Fundación Inade?

Al margen de las facetas investigadora y de formación, tenemos una faceta importante de transferencia de conocimiento, con una serie de tribuna con distintos beneficiarios como empresarios, profesionales del seguro, del derecho, etc. Y otras figuras que permiten a los distribuidores de seguros conocer las novedades comerciales de las compañías, el Espacio Inade. Otro tema que nos preocupa mucho es ensalzar la labor del seguro, para eso elegimos el 14 de mayo, Día Mundial del Seguro, para destacar la labor social del seguro y aprovechamos para la entrega de los Premios Galicia Segura que tratan de ensalzar los valores profesionales no solo de personas, sino también de organizaciones e instituciones, tanto nacionales como internacionales. Y el año pasado instauramos una nueva categoría para premiar a la empresa gallega que destaque por su política de gestión de riesgos.