Qué cubre y qué no cubre el seguro tras el paso de la borrasca ‘Filomena’

Las nevadas históricas en el centro de la Península han dejado estampas imborrables, pero también numerosos daños tanto personales como materiales, ¿qué papel juega el seguro en la cobertura de los estragos causados por las nevadas y heladas que ha dejado tras de sí la tormenta?

El paso de la borrasca Filomena dejará huella en casi toda la Península Ibérica: grandes temporales de nieve y hielo, bajas temperaturas e imágenes difíciles de olvidar de la que ya se considera la mayor nevada en el último siglo. Al menos en ciudades como Madrid, en los que no es nada habitual ver nevadas así. Más de 50 centímetros de nieve acumulada y numerosos árboles y cornisas derribados por el peso de la nieve así lo atestiguan. Filomena ha provocado el colapso de grandes ciudades y pequeños núcleos urbanos, así como de las principales redes de transporte, tanto por carretera como aéreo -con el cierre del aeropuerto de Barajas- y ferroviario. Y ha habido que lamentar tres víctimas mortales.

El sector asegurador se ha volcado para atender a los afectados por el temporal, estableciendo líneas especiales de atención a los afectados y activando sus protocolos de emergencia. Además, el Consejo General de Mediadores de Seguros recomienda a todos los que hayan sufrido daños materiales o personales que “acudan a sus mediadores cuanto antes para solventar estos siniestros de manera rápida y organizada”.

Qué hacer en caso de daños por el temporal

Si el temporal ha producido daños, lo primero que se ha de hacer es localizar al mediador para que de su mano se puedan llevar a cabo todos los procesos que han de seguir. Lo primero es consultar si el seguro contratado cubre el tipo de daño ocasionado. Una vez validado, se debe dar el parte del siniestro, por lo que se recomienda realizar fotografías en el mismo momento en el que se conoce el accidente o daño. Un ejemplo de ellos es fotografiar el desplome de un árbol caído sobre un coche, o en caso de accidente, el parte del hospital.

“Estos procesos pueden ser largos y algo tediosos, e incluso desconocidos por muchas personas, por ello es tan importante la figura del mediador que acompañará al asegurado en todo momento. Desde el inicio del proceso hasta la resolución del problema, ya sea de manera presencial o telemática, ya que cada vez son más los mediadores que disponen de tecnología para poder recopilar información y atender a sus clientes de manera rápida y efectiva”, explica el organismo que preside Reinerio A. Sarasúa.

Además, Marsh recuerda que el asegurado “debe realizar todas las labores que sean razonables y necesarias para minimizar los daños”. Es decir, debe limpiar en la medida de lo posible la nieve de tejados, desbloquear las bajantes para que no se forme hielo evitando inundaciones por congelación o rotura de estas. Además, limpiar de nieve las partes transitables hará que se eviten reclamaciones o posibles exclusiones comunes en las pólizas de Daños y Responsabilidad Civil.

No se considera un riesgo extraordinario

Ante la incertidumbre de las coberturas, el sector asegurador privado, ya sea mediante pólizas de autos, hogar o salud, cubre los daños que se hayan producido en estos ámbitos siempre que no esté expresamente excluidos en el contrato. Las aseguradoras ya han activado todos los protocolos de emergencia ante la borrasca con el fin de dar una respuesta rápida a todos los siniestros.

Si bien el alcalde de Madrid José Luis Martínez-Almeida ha solicitado declarar la ciudad como zona catastrófica, por su parte, el Gobierno español ya ha anunciado al cierre de esta edición que no activará un fondo de ayudas para las zonas más afectadas sin haber evaluado todos los daños. Además, Nadia Calviño, vicepresidenta económica, en una entrevista ha señalado que “el primer ámbito de actuación es del sector de los seguros”, un sector “sólido” y que tiene “mecanismos para resolver estas situaciones”.

En el caso de Filomena, no actuará el Consorcio de Compensación de Seguros, encargado de indemnizar los daños extraordinarios. El organismo, que depende del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital sí cubriría los daños provocados por una inundación causada por el deshielo de las copiosas nevada, tal y como ha señalado en reiteradas ocasiones durante estos días Alejandro Izuzquiza, director de operaciones del Consorcio de Compensación de Seguros.

El papel del Consorcio

El Consorcio de Compensación de Seguros es una entidad aseguradora pública. Una de sus funciones es la de indemnizar los daños causados por fenómenos extraordinarios de la naturaleza. Y catástrofes como inundaciones, embates de mar, tempestades de viento con rachas de más de 120 km/h, tornados y terremotos; siempre y cuando los bienes y las personas se encuentren asegurados de forma adecuada y con la póliza en vigor.

En este caso, serán las compañías de seguros las encargadas de indemnizar los daños causados por el paso de Filomena en forma de nevadas o de heladas, como caídas de árboles, aludes y desprendimientos en tejados o cornisas. Así como los accidentes ocurrido durante los desplazamientos por zonas nevadas o heladas y las pérdidas de ingresos o el lucro cesante siempre que estos estén asegurados en sus correspondientes pólizas.