Inversión sostenible: ahorrar con una buena causa

El 80% de los españoles tendría en cuenta criterios de responsabilidad social y sostenibilidad a la hora de invertir en un plan de pensiones. Ha llegado la hora de la inversión responsable.

La responsabilidad social ha llegado para quedarse. Y a todos los ámbitos, también el de la inversión y el ahorro finalista. Los planes de pensiones con criterios de inversión socialmente responsable (ISR) ganan cada vez más adeptos. Se trata de inversores preocupados por su futuro y por el destino de su inversión y qué impacto puede tener en la sociedad.

Según el Observatorio de Pensiones de Caser, el 80% de los españoles tendría en cuenta el cumplimiento de criterios de inversión socialmente responsable (ISR) a la hora de contratar un plan de pensiones. En el mismo estudio se indica, además, que el 64% de los ahorradores españoles tiene muy en cuenta a la hora de invertir que la empresa sea proactiva para adaptarse a los cambios sociales y medioambientales.

La responsabilidad empresarial no es una moda pasajera, es una demanda creciente de la sociedad y un factor que cada vez más empresas convierten en estratégico, con la complicidad de los equipos directivos y el consejo de administración.

Inversión responsable

Los planes de pensiones responsables responden a esa demanda de mayor sostenibilidad en la sociedad. Los ahorradores buscan un beneficio económico de las inversiones financieras, pero con un objetivo social. Así, el diseño de productos de ahorro e inversión incorpora un perfil de sostenibilidad, cuidando especialmente la cesta de valores en las que invierten.

Mapfre explica que así, el beneficio que obtienen los clientes es doble. “Por un lado, destinan una parte de sus ingresos para complementar la pensión pública cuando llegue el momento de la jubilación y poder mantener un poder adquisitivo estable. Por otro lado, esta fórmula se convierte en el instrumento idóneo para asegurar un futuro sostenible, ya que las estrategias de inversión están encaminadas hacia compañías socialmente responsables”.

¿Qué es la inversión socialmente responsable?

La inversión con criterios ISR busca maximizar la rentabilidad de la inversión con un uso responsable del dinero. Para mantener una estrategia de inversión responsable, los analistas de los fondos de pensiones -y de los fondos de inversión en general- se fijan en criterios como la gobernanza y la ética corporativas, las buenas prácticas laborales y la seguridad de los productos, la sostenibilidad, el cuidado de los derechos humanos y las relaciones con la sociedad de la empresa, entre otros.

También tienen en cuenta el sector de la compañía en cuestión. Por ejemplo, las relacionadas con el juego, las armas, el tabaco o el alcohol no cumplen con los requisitos de la inversión ISR.

¿Cómo se aplica en los planes de pensiones?

Al invertir en un plan de pensiones con criterios de inversión responsable, el capital que se va ahorrando ayuda a construir una sociedad más justa y sostenible que convierte la previsión económica en una previsión social. Para ello, los equipos de gestión de activos responsables de diseñar estos productos de ahorro previsión deben utilizar criterios muy estrictos a la hora de seleccionar las cestas de valores en las que invierten las aportaciones de los partícipes para alcanzar el equilibrio entre la rentabilidad esperada y el impacto social positivo que se busca con la inversión.

Una opción son los bonos verdes o la inversión directa en empresas sostenibles de los sectores de las energías renovables, reciclaje, gestión del agua, transporte no contaminante, etc.

Joaquín Garralda, presidente de Spainsif, la Asociación Española para la inversión socialmente responsable, señaló durante la presentación del estudio La dimensión social de la inversión sostenible que “a pesar de su dificultad, cuando hablamos de inversión sostenible parece que es más fácil establecer estándares medioambientales -como el recién aprobado Reglamento de divulgación de información relativa a la sostenibilidad en el sector de los servicios financieros (SFDR)-, pero cuando nos referimos a la dimensión social es más compleja la decisión de los estándares, aunque no por ello debemos de retrasar la inclusión de su impacto en el análisis de la doble materialidad de las compañías”. Garralda destacó, además, la mejora de la comunicación y el reporte del impacto social de las organizaciones a través de la integración de los ODS y de los criterios de inversión socialmente responsable y ESG en sus actividades.