La vida cambia un poco en una cata de chocolate

¿Ha probado el chocolate? Piense en la última vez que abrió una tableta y el aroma inundó la habitación, su boca se convirtió en un festín de sensaciones con esa sensación de postgusto eterno que varía, juguetón, con el tiempo.

Muchos tenemos la injusta sensación de conocer el mundo del chocolate a través de las tabletas de los supermercados. Tal vez incluso, nuestra cultura general se haya asombrado un poco con alguna barra artesanal o de esas chocolaterías de renombre.

Pero, así como pasa como con el mundo del vino o el del aceite de oliva extra virgen, conocer es admirar y apreciar. Y entender un poco más al chocolate, es descubrirlo por primera vez. Porque mucho sabemos de él, pero lo que desconocemos de su mundo es aún más.

Por ejemplo, que las habas de chocolate pueden tener un sabor tan potente y característico que nos cuentan la historia de su origen. Que es muy frágil su proceso de elaboración y que solo manos expertas, respetuosas con los frutos, cuidan su fermentación y su traslado.

También que el proceso bean to bar (del haba a la tableta), requiere de sabiduría, conocimiento y mimo. Que ese siempre gana cuando hablamos de sabores. Que ahora se está poniendo de moda, ¡menos mal!, el revalorizar el fruto, su origen y su elaboración. Que nos hemos conformado demasiado con el chocolate comercial y que nos hemos olvidado del sabor verdadero del chocolate.

Que entra por los ojos, que su brillo y su crujiente nos hablan antes de ir a la boca, contándonos de su calidad. Que lo que la nariz percibe no siempre es lo que la boca detecta.

Pero, claro, estas cosas uno las aprende cuando tiene la oportunidad de probar varios chocolates a la vez. Ahí uno se adentra en las diferencias y similitudes. Entiende que el amargor no siempre es amargo pleno, que cuando está ante un buen producto los matices inundan la boca.

Entonces uno puede viajar a Madagascar, Costa de Marfil, Ghana y cruzar el Atlántico para llegar después a Perú, Ecuador, Guatemala o Venezuela. ¿Se puede distinguir el origen del cacao por su sabor? Los expertos, sí. Los aprendices, lo intentamos.

Así que si ahora le pregunto, nuevamente, si alguna vez ha probado el chocolate, es posible que lo dude un poco. Y eso está bien... ¡Bienvenida curiosidad!

Catas online de chocolate

Que para eso están las catas online de chocolate como las que organiza Kaitxo. Basta con reservar su sitio para recibir el kit con muestras de todas partes del mundo. Un ritual de descubrimiento y asombro con una guía organoléptica y la posibilidad de aprender a descubrir el universo del chocolate de la mano de Raquel González Setien, una chocolatier experta, jurado de los más prestigiosos premios internacionales, que está dispuesta a cambiarle un poco la vida en una cata de chocolate.