Los inversores destacan el potencial de las ‘biotech’ para captar fondos

Durante el año 2020, las empresas del sector consiguieron levantar 151 millones de euros. Ahora, tras el Congreso de BioSpain, la perspectiva de los expertos es que el ritmo de acuerdos no se frenará y seguirá con el impulso del año de la pandemia

El atractivo del sector biotecnológico español para los fondos de capital riesgo nacionales e internacionales fue el tema de conversación principal de la feria BioSpain, que volvió a la presencialidad en la última semana de septiembre en Pamplona. Diversos representantes de entidades inversoras pusieron sobre la mesa el potencial del sistema de ciencia e innovación español, en concreto del sector biotecnológico para captar fondos y poder desarrollar sus proyectos. De forma específica, se analizó el papel que pueden jugar los fondos de capital riesgo, representados en el desarrollo de este sector y, sobre todo, en la materialización y el lanzamiento al mercado de sus proyectos más innovadores y con mayor impacto en el bienestar y la calidad de vida de ciudadanos y pacientes.

La historia de 2020 avala esta moda por la biotecnología. Durante el año de la pandemia consiguieron levantar 151 millones de euros, una cifra que supera en un 46% lo conseguido en 2019. Dentro de las operaciones más significativas destacan los 30 millones captados por Ona Therapeutics (de los fondos Asabys, Alta Life Sciences, Bpi-France e Ysios Capital) o la de Highlight Therapeutics, que consiguió levantar 22,6 millones de euros.

Precisamente una de las participantes en BioSpain fue Clara Campàs, managing partner & co-founder del fondo español Asabys, quien dio algunas claves para el éxito de las spin-off. En este sentido, indicó que “articular un buen acuerdo de transferencia de tecnología, definir una estrategia clara de propiedad industrial, reclutar talento y estructurar correctamente las rondas de financiación son aspectos que definirán el futuro de un proyecto de estas características”. Sobre el papel del capital riesgo como soporte, consideró que, de todos los agentes implicados en la transferencia tecnológica, estos fondos son, a su juicio, los que aportan “una visión más a largo plazo”.

La visión internacional sobre el papel del capital riesgo en la promoción de proyectos innovadores la ofreció Phillippe Monteyne, socio del fondo belga Fund+, quien participó en la mesa Venture Capital. Monteyne recordó que son varias las compañías nacionales que han logrado cerrar con éxito diversas rondas de financiación en los últimos años, dando muestras del atractivo de las empresas españolas para los inversores extranjeros. El portavoz de Fund+ reconoció que “España tiene un interés especial” para el fondo belga, dada “la excelencia de su ciencia y el atractivo de sus hubs de innovación”. En su opinión, y pese a que ya son varios los agentes extranjeros que han puesto la vista en el sector español, “hay aún espacio para la entrada de más inversores internacionales para apoyar los proyectos emergentes” que existen actualmente y, de ese modo, “contribuir a internacionalizar la ciencia y la innovación con origen en España”.

Asimismo, ofreció algunas ideas para maximizar esa posible conexión entre la ciencia española y la inversión extranjera y se refirió a la necesidad de “fomentar el espíritu emprendedor en España y desarrollar la vocación de internacionalización”, lo cual, dijo, “debe comenzar en la Universidad”. Otro aspecto de gran valor, en referencia a los proyectos generados en el ámbito de la salud, es que éstos “no pierdan de vista que el objetivo final debe ser el de mejorar la vida de los pacientes”, apostilló.

La importancia del apoyo público

Además de abordar la importancia de los fondos privados como apoyo a la investigación, el desarrollo y la transferencia de la innovación al mercado, BioSpain sirvió de escenario para que diferentes ponentes se refirieran a las posibles aportaciones que se pueden realizar desde las administraciones públicas, sobre todo para favorecer el arranque de estos proyectos.

“La biotecnología es motor de progreso económico y bienestar social. Sois un sector estratégico capaz de transformar el conocimiento en soluciones innovadoras que mejoran la salud de las personas”. Un mensaje lanzado por la ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant, que clausuró la X edición de la feria. “La biotecnología está más viva, más presente y más reconocida que nunca. Nos protege, nos cuida y nos ayuda a progresar, pero nunca lo había hecho como hasta ahora”, ha expuesto la ministra, quien ha hecho énfasis en el papel que desempeñó durante 2020, gracias al desarrollo de vacunas contra el Covid-19 en tiempo récord.

En este sentido, Morant ha incidido en que “podemos celebrar este éxito colectivo gracias a que se ha realizado una inversión pública e histórica en ciencia e innovación y hemos agilizado la administración, pero, sobre todo, gracias a la cooperación científica entre países y al refuerzo de la colaboración público-privada para trabajar unidos y coordinado en una casusa común, global y urgente como es la preservación de la vida”.

La opinión de la ministra, sin embargo, no fue del todo compartida por algunos de los participantes en BioSpain. Julio Castro, CEO de Palobiofarma defendió la necesidad de poner en marcha “mecanismos de transferencia de tecnología más dinámicos y con mucha menos burocracia” para facilitar la proliferación de dicha innovación. Y precisamente en esto se está trabajando desde hace meses en la Comisión Europea.