Ahorro a largo plazo. Ahorro con fondos de inversión

Palpo un creciente interés por el ahorro. Sinceramente, en los últimos meses he visto cómo muchas personas de mi entorno han mostrado preocupación e interés por aumentar su nivel de ahorro y su patrimonio. Me gustaría pensar que es por un aumento de su cultura financiera; me gustaría ver que es por un creciente interés por los mercados financieros y la marcha de la economía. Pero, mucho me temo, que ese interés refleja miedo y prudencia.

El Covid-19 nos ha hecho vulnerables. O dicho de un modo más correcto. Siempre hemos sido vulnerables, pero esta maldita pandemia ha hecho que seamos conscientes de que somos frágiles, que el mundo que conocíamos ha cambiado y que somos nosotros los que tenemos el deber y el poder de protegernos. Protegernos físicamente con la mascarilla, el gel todo el día en las manos y con la distancia social. Protegernos financieramente. ¿Cómo? Aumentando nuestro nivel de ahorro y buscando vehículos que nos permitan alcanzar dos objetivos: primero, preservar patrimonio; segundo obtener una rentabilidad ajustada a nuestro nivel de riesgo.

El mejor vehículo para el ahorrador minorista es el fondo de inversión. Suele ser un ahorrador prudente, que viene del inmobiliario o del depósito. Un ahorrador que no quiere asumir altos riesgos y que desconoce los fundamentos macro y microeconómicos de los mercados. ¿Fondo de inversión? Sí, por su gestión profesional. Tienes a un equipo de gestores formado y acreditado que se pasa ocho o diez horas al día analizando datos, compañías, balances, niveles de deuda, proyectos, etc. Por que te da acceso a cualquier activo y a cualquier región. Puedes invertir en acciones, o en bonos; en materias primas o en private equity; en infraestructuras o en renovables, puedes invertir en Asia, Europa, Estados Unidos o incluso en los llamados “mercados frontera”.

Fondos de inversión por su fiscalidad. Puedes traspasar tus ahorros de un fondo de inversión a otro sin pasar por la ventanilla de hacienda ni tributar por las plusvalías acumuladas. Fondos de inversión por su seguridad jurídica. Si quiebra el banco, la gestora o la entidad depositaria del producto el fondo es tuyo, las acciones o los bonos en los que invierte son tuyos.

Ahora bien, para invertir es necesario tener un buen asesoramiento financiero. Él debe ayudarte a fijar tu nivel de riesgo, tu horizonte de inversión y a marcarte unos objetivos de rentabilidad. Él debe ayudarte, no a coleccionar fondos ¡eso cualquiera lo hace!, sino a construir una cartera consistente y coherente con tu nivel de ahorro y tus expectativas.

Ahorro sí, cuánto antes mejor. Ahorro inteligente, a largo plazo y con un objetivo de proteger nuestro futuro y nuestras rentas llegados a la jubilación.