Ahorro desde el minuto cero: el tiempo juega en contra

Biden ya ha tomado posesión de su cargo como presidente de EEUU. Promete un ambicioso plan de estímulo fiscal con un enfoque social y un enfoque verde. Pretende también renovar las infraestructuras del país. Más dinero. More money, Biden para tapar el socavón económico que va a dejar el coronavirus. En Europa, el BCE se plantea ampliar su programa de compra de deuda más allá de lo previsto. Lo irá viendo Lagarde, su presidenta. Todo dependerá de cómo evolucione la pandemia y si las restricciones a la movilidad se endurecen o se prolongan más allá de marzo. También más dinero.

Políticas fiscales y políticas monetarias para evitar que la crisis económica se convierta en estructural. En esta crisis Gobiernos y bancos centrales han actuado de forma contundente, lo han hecho de forma rápida y también coordinada. Pero ¿qué efecto va a tener esta avalancha de liquidez en el crecimiento, la inflación, la inversión y el ahorro? Lo que es evidente es que deuda vamos a tener para rato. Va a ser galopante. Deuda muy por encima del 100% para todas las economías desarrolladas que se enfrentan a una era de bajos crecimientos, baja inflación y muy bajos tipos de interés.

El bono alemán se ha acomodado en el entorno del 0,-50%. El bono español a diez años está plano. Y en EEUU se mueve en el entorno del 1%. Con estos tipos es evidente que empujan al ahorrador a convertirse en inversor, a asumir riesgos. Este escenario de tipos tan bajos beneficia a gobiernos y empresas altamente endeudadas, pero perjudica el ahorro. Nada de tener las perrillas en un depósito. ¡Es perder sí o sí la batalla contra la inflación! Se trata de empujar al dinero más conservador hacia activos de más riesgo como la renta variable. Para este año las principales casas de inversión prevén alta volatilidad y retornos positivos para la bolsa, pero retornos más bajos que el año pasado. ¿Bolsa también para el que ahorre pensando en la jubilación?

Depende, que diría Jarabe de Palo. Depende de su aversión al riesgo y de los años que le queden para colgar la sotana. Lo que sí es más que evidente es que ahorre todo lo que pueda desde ya porque las pensiones del futuro serán más bajas que las pensiones del presente. Ahorre de forma inteligente: diversifique, marque un objetivo, alargue los plazos y déjese asesorar por un profesional. No ha recetas mágicas: hay ahorro sistemático, ahorro desde el minuto cero, ahorro con cabeza. ¡A por ello! ¡A por 2021! ¡El tiempo juega a la contra!