La Seguridad Social soporta el 85% del gasto en ayudas por la Covid-19

El organismo es responsable de las ayudas directas a los autónomos por cese de actividad de carácter extraordinario, también de la ayuda especial para empleadas del hogar y de exenciones en la cuota de cotización de los empleadores y de los trabajadores inscritos en ERTE y la prestación por desempleo.

La Seguridad Social se ha convertido en el arca de Noé que centraliza la gran mayoría de las ayudas que ha aprobado el Gobierno durante los últimos meses para paliar los efectos de la pandemia sobre la economía de los hogares, los trabajadores y las empresas. Todos ello, colectivos que han sido beneficiarios de algún tipo de ayuda por parte del organismo que en España es el encargado, además, de costear una nómina de pensiones cada año de 135.000 millones de euros. Pero este año a parte de sus habituales compromisos de pago se ha encargado de soportar el 85% de todas esas ayudas lanzadas para sostener la economía y la cornada asestada por la pandemia al mercado laboral que ha llegado a expulsar del mercado laboral a más de 7 millones de trabajadores entre destrucción de puestos de trabajo e inscripciones en los expedientes de regulación temporal de empleo. Según las estimaciones presentadas por el Gobierno en la revisión del Plan de Estabilidad, que es el documento que recoge las prospectivas del Ejecutivo sobre la economía contando con el efecto que tendrá a futuro la crisis sanitaria, el coste de estas ayudas sumarán un cuantía de 30.742 millones de euros, de los cuales, 26.279 millones serán costeados directamente por la Seguridad Social.

Esta intensidad protectora que ejercerá la Seguridad Social en términos de aglutinamiento de las ayudas para combatir la crisis es igualmente considerado por la AIReF, que si bien estima mayores necesidades de financiación que las asumidas por el Ejecutivo, coincide en cargar la gran parte del peso sobre la Tesorería del Sistema. Concretamente, en su análisis el organismo auditor abre un abanico en el que la mejor evolución de la pandemia significaría que el gasto para el Estado ascenderá hasta los 37.792 millones de euros –7.000 millones de euros más que la estimación del Ejecutivo– de los que la Seguridad Social sería responsable de 26.746 millones de euros, es decir, el 70,7% del total. Mientras que ante un nuevo rebrote y la toma de medidas excepcionales sobre la movilidad de las personas agravarían el coste de las prestaciones hasta los 46.500 millones de euros, de los que el Sistema sería responsable en el 67% del peso total, unos 31.100 millones de euros.

Como se puede observar en la tabla representada, en los Fondos de la Seguridad Social impactan la prestación contributiva por desempleo que está abonando el Sepe a los trabajadores afectados por un Erte por fuerza mayor, que supone un coste aproximado de 18.000 millones de euros al igual que la exoneración de la cuota empresarial que debería de continuar abonando el empleador por cada uno de los trabajadores en el Erte y que supone una pérdida de ingresos que asciende a 2.200 millones de euros. Del mismo modo, la prestación contributiva por desempleo que abona el Estado para los autónomos en forma de un cese de actividad extraordinario a quienes justifiquen una caída de ingresos del 75% costará al Gobierno cerca de 3.767 millones de euros, a lo que se debe de sumar el coste de esas cuotas de los autónomos que han sido exoneradas para los beneficiarios de la ayuda por valor de 1.000 millones de euros.

Del mismo modo, la Seguridad Social afrontará a lo largo de este año gastos por valor de 1.355 millones de euros en pagas de incapacidad laboral temporal y otras medias que suponen 66 millones más.