Economía circular, palanca de competitividad para las empresas de la construcción

El Green Deal europeo establece una hoja de ruta para convertir los retos medioambientales en oportunidades, transformando el modelo de crecimiento económico, desde el modelo lineal bajo el que vivimos, a una economía circular, y garantizando una transición justa e inclusiva. En este contexto, desde Aclima, Basque Environment Cluster mostramos oportunidades en torno al Pacto Verde para las empresas en Euskadi, y promovemos alianzas con otros sectores para integrar el medio ambiente como factor de competitividad.

Un ejemplo de hibridación con otros sectores es el proyecto E-Const, liderado por Eraikune (Clúster de la Construcción de Euskadi) y Aclima, y con el apoyo de la Diputación Foral de Gipuzkoa, para impulsar una alianza entre el sector de la construcción y el del medioambiente. Este proyecto está promoviendo proyectos de innovación colaborativos que aportan valor diferencial al tejido empresarial guipuzcoano y asientan la economía circular como agente del cambio.

Todas las fases del proceso constructivo, desde el diseño y la planificación hasta el fin de vida, presentan oportunidades para la transformación hacia la economía circular. Los procesos constructivos producen importantes impactos medioambientales, principalmente en huella de carbono, alteraciones del suelo, zonas pluviales y emisiones a la atmósfera. La conversión a la circularidad de la construcción supondría, por ejemplo, que las emisiones globales de CO2 se redujeran un 38% para 2050 o que la vida útil de un edificio pasara de 25 a 100 años. De modo que con la incorporación de la perspectiva ambiental en todo el ciclo de vida del proceso constructivo, las empresas encontrarían una oportunidad de competitividad en forma de mayores ingresos, menores costes, mayor seguridad en el suministro y nuevas oportunidades de negocio.

Entre estas oportunidades están el desarrollo de nuevos materiales de construcción reciclados y más ecológicos, la utilización de baldosas que absorben CO2, la reducción del uso de agua en los procesos de fabricación, la segregación y minimización de residuos y la reutilización de los mismos, la inclusión de placas solares para autosuficiencia energética o la integración de zonas naturales y orgánicas como parte de la construcción.