Adiós a la crisis en términos de PIB a finales de 2022, según Laboral Kutxa

Las economías vasca y española crecerán un 6,3% y 6%, respectivamente, este 2021 y un 6,8% y un 6,5% el próximo año. El empleo también experimentará aumentos en ambos escenarios, con lo que la recuperación será una realidad en 2023, tal y como señalan las previsiones de la entidad cooperativa.

El final de la crisis sanitaria actual será efectivo en términos de PIB a finales del próximo 2022, según el director del departamento de Estudios de Laboral Kutxa, Joseba Madariaga. Así, la entidad financiera prevé que la economía vasca crezca un 6,3% en 2021 y un 6,8% el próximo 2022. Por su parte, España tendrá un PIB de 6% este año y de un 6,5% en 2022. “Estos datos se cumplirán si no se materializa ningún escenario de estrés”, explicó Madariaga, en la presentación del Informe de Economía Vasca (2020), elaborado por el Servicio de Estudios de Laboral Kutxa, que incluye también las previsiones económicas para el 2021-2022. En cuanto al empleo, experimentará un aumento del 4,3% este 2021 y del 5% el próximo ejercicio en Euskadi, frente al 3,6% y 4,5%, en 2021 y 2022 respectivamente, en el conjunto del estado.

No obstante, el director de Desarrollo de Negocio de Laboral Kutxa, Ibon Urgoiti, señaló como “factores de riesgo” para el bienio 2021-2022, la efectividad de las vacunas frente a nuevas variantes, la “incertidumbre” por los costes económicos de la pandemia y “la herencia en forma de endeudamiento”. En su opinión, la “incertidumbre” respecto al alcance de los costes reales de la pandemia se debería a que las ayudas a empresas y trabajadores “impiden ver el deterioro real de la destrucción tejido y del mercado laboral”.

Sobre el endeudamiento, Joseba Madariaga detalló que la deuda pública está en el 120% frente al 95,5% de 2019, cifras similares comparadas con otros países europeos y la zona euro, gracias al programa de emergencia pandémica del Banco Central Europeo. “Aunque el endeudamiento puede ser un lastre en un futuro y requerirá las medidas pertinentes, lo cierto es que los intereses son inferiores a los que se pagaban en 2013”, afirmó el responsable de Servicios de Estudios de Laboral Kutxa.

Tensiones inflacionistas

Sobre las tensiones surgidas en torno a la subida de precios de las materias primas y la inflación, Laboral Kutxa descarta un cambio en la orientación de la política monetaria y fiscal europea, “hasta que el crecimiento económico esté asentado, no antes de 2023”, ha concretado Joseba Madariaga.

El desabastecimiento que se sufre de determinados suministros, por ejemplo, los semiconductores en automoción, lastrará el crecimiento de estos sectores que ya han reducido su inventario. El director de Estudios de Laboral Kutxa cree que este fallo en las cadenas de suministro conducirá a una reflexión al respecto y que la digitalización de la economía, gracias a los fondos Next Generation, hará que el tener una empresa deslocalizada “no tenga ya tanto interés y vuelvan algunas compañías a producir aquí”.