Roberto Beitia, Presidente de Sarenet: “Avanzar en la implantación de la industria 4.0. ya no es una elección, es cuestión de supervivencia”

El coronavirus marcará un antes y un después en muchos sectores de actividad y ya nada volverá a ser como antes. “En los centros de producción, los procesos de cambio se acelerarán en busca de la eficiencia y la implantación de la industria 4.0 será una necesidad”, asegura Roberto Beitia, presidente de Sarenet.

Sarenet cumple 25 años como proveedor de servicios de telecomunicaciones, internet y telefonía para empresas. Su presidente, Roberto Beitia, analiza los retos de la compañía y su objetivo de avanzar en el internet de las cosas (IoT), una de las ramas de la industria 4.0, en el nuevo escenario tras la crisis.

Sarenet celebra su 25 aniversario en plena pandemia y dentro de un sector considerado esencial. ¿Cómo se gestó el proyecto? En 1995 la entonces Sociedad para la Promoción y Reconversión Industrial (SPRI) decidió privatizar el proyecto Spritel, de promoción de la telemática. Estabamos en ese proyecto y decidimos apostar por él, porque veíamos un gran futuro en los servicios de internet.

¿Cuáles han sido los principales hitos?

Nuestros puntos de inflexión han estado siempre asociados a cambios tecnológicos y han sido 25 años de una renovación tecnológica abrumadora. Fuimos pioneros en internet y realizamos la primera conexión a través de Infovía. En 2000 hubo una evolución importante con el ADSL y en 2005 integramos la telefonía en internet. En 2007 dimos el salto al mercado nacional con la compra de la empresa madrileña bitMailer. En 2010 empezamos a dar servicio de centralita virtual, que ha venido muy bien para el teletrabajo, y también servicios de cloud computing, en 2013. Entramos en la telefonía móvil en 2014, integrando en la red privada de la empresa. En 2016 empezamos en Internet de las Cosas. A nivel corporativo, en 1998 Vocento entró en la empresa y salió en 2014. Los directivos tomamos el control con un socio financiero, que tiene un tercio del capital.

¿Qué es hoy Sarenet?

Sarenet está formado por 100 personas, con un negocio de 21 millones, 4.500 clientes de empresa, delegaciones en Madrid, Barcelona y Valencia, y la sede en Zamudio. Seguimos dando los mismos servicios, pero con un nuevo componente adicional transversal que es la ciberseguridad

¿Han integrado la ciberseguridad en sus servicios?

Ya eramos objetivo de los ataques de ciberseguridad como empresa de telecomunicaciones e internamente ya teníamos prevenciones. Hemos creado un departamento de ciberseguridad de ingeniería de clientes, para dar soluciones flexibles y la seguridad en los servicios que ofrecemos.

¿Cuáles son sus clientes y mercados?

Nuestro cliente es una pyme que necesita soluciones muy a medida, con infraestructura redundante para que la fiabilidad esté a prueba de bomba. El tamaño de la compañía entre 1 y 10 millones de facturación, con varios centros de trabajo que tiene que unir conexiones de datos, empresas muy dinámicas, exportadoras y las telecomunicaciones son un factor clave de su negocio. En Esukadi son mayormente industriales, pero somos multisector. Los mercados principales son Euskadi, Madrid, Barcelona y Valencia, y donde no tenemos delegación tenemos colaboradores, que integran nuestros servicios en sus soluciones. Queremos crecer más vía colaboradores.

¿Cómo ha afectado el Covid-19 a su actividad? ¿Han seguido operativos?

Estamos operativos al 100%, ayudando al cliente a trabajar en remoto con conexiones que actuaran como una extensión de su centralita.También hemos puesto redes privadas virtuales para dar mayor seguridad, etc. Se ha visto la utilidad de herramientas de trabajo en grupo como la mensajería instantánea, trasmisión de ficheros y, sobre todo, la videoconferencia, y hemos apostado por software libre. Somos conscientes de que somos unos privilegiados en esta pandemia, porque los servicios que ofrecemos son más necesarios que nunca en esta situación.

¿Qué destacaría de su plan estratégico?

Nuestra visión es ser el proveedor de confianza para servicios cloud y telecomunicaciones en las pymes. Queremos ampliar nuestro mercado con delegaciones y con integradores, y apoyarnos en proveedores de infraestructuras, como Telefónica, Orange, etc., para llegar al cliente final. Usar varias redes, nos permite llegar con infraestructura de dos fibras distintas y, por ello, la fiabilidad que ofrecemos es inmejorable.

La empresa da gran valor a las colaboraciones con expertos en diferentes disciplinas, para estar en la vanguardia tecnológica. ¿Con quién y en qué áreas colabora?

Contamos con unos 300 colaboradores en diferentes áreas, entre ellos están los ‘integradores. En la parte tecnológica colaboramos en BigData, Machine Learning, Gestión de activos, Aplicaciones IoT como el mantenimiento predictivo, con Nexmachina, Zylk, PurpleBlob y Irontec. En hardware de Segmentación de Redes y Automatización industrial, con Relyum, Owasys y Fortinet. En formación en automatización, con Politeknika Txorierri. Nuestra filosofía es colaborar en comercialización y en dar soluciones a las empresas. Nadie puede dar por sí solo una solución integral para industria 4.0., hay tantas particularidades y proyectos tan complejos que es necesaria la colaboración. La industria 4.0 es clave y necesitamos un ecosistema para solucionar cualquier tipo de problema en una planta industrial.

¿Está la economía vasca preparada para la industria 4.0? ¿Cree que el avance será mayor tras lo vivido en estos meses?

Ahora se van a acelerar los cambios que culturalmente costaba mucho. Las resistencias se vencen en las crisis porque no queda otro remedio y en este sentido la automatización, la digitalización y la industria 4.0 van a tener un empujón increible. O eres más eficiente o desapareces. Ya no es una cuestión de elección, es de supervivencia. En su día, costó mucho implantar la informática en la empresas para la gestión y ahora ¿quién vive sin ella? Esa misma transformación la vamos a ver en las plantas de producción. Nadie puede permitirse estar fuera.

¿Qué enseñanza se sacará de la crisis?

La enseñanza es la flexibilidad en la continuidad de negocio y en el tipo de producto, diversificación de clientes y de productos. Flexibilidad también combinando la producción propia y la globalizada. La crisis agudiza estos cambios y ésta no es la primera ni será la última. No sobrevive el más fuerte sino el que mejor se adapta. Se va a acelerar la implantación de la industria 4.0 en Euskadi y las plantas serán cada vez más automatizadas, flexibles y digitales.

Sarenet también ofrece servicios en la nube. ¿Cómo opera en este sentido?

Damos servicio en la nube desde nuestros comienzos. Ofrecemos el cloud de proximidad, basado en los cinco Data Center de Sarenet en País Vasco, Madrid y Barcelona. Eso nos permite proveer planes de continuidad con respaldos automáticos y, sobre todo, aplicaciones empresariales en la nube con seguridad. Son cinco mininubes que dan tiempos de respuesta rápidos, protección y privacidad. Como novedad estamos lanzando una tecnología nueva para desarrolladores de software, Kubernetes que permite trabajar con contenedores de software, y da mucha flexibilidad a las aplicaciones en la nube.

¿Qué retos se fija la compañía? ¿Cómo se imagina a Sarenet en el futuro?

El reto inmediato es capear el temporal, mantener el volumen de negocio en 2020 y la eficiencia como empresa teletrabajando. Otro objetivo a medio plazo es entrar más en casa de cada cliente, meternos más en la cadena de producción y aplicar esos conocimientos de telecomunicaciones, de almacenamiento de datos, mantenimiento predictivo, etc. y eso es internet de las cosas (IoT), que es una de las ramas de la industria 4.0. Que estén más adaptadas las fábricas, lo mismo que veniamos haciendo con internet pero dentro del mundo de la producción industrial. En el futuro me imagino a Sarenet como una marca asociada a la calidad en la creación de servicio y fiabilidad y colaborador idóneo para la empresas. Intentar ser lo más autónomos posible en un mundo que va a seguir siendo globalizado.