Potencial y capacidad para continuar hacia adelante

El sector industrial vasco sobrepasa el 24% de su PIB, una cifra que supera el 55% añadiendo los servicios avanzados y el conocimiento aplicados a la actividad, como las telecomunicaciones, informática, ingenierías y actividades técnicas, investigación y desarrollo, y actividades financieras, entre otras. La industria es fundamental para la economía vasca y lo está siendo ahora aún más para afrontar la crisis económico-sanitaria que atraviesa el mundo.

De hecho, gracias a esta economía altamente industrializada, la comunidad autónoma está manteniendo la actividad. Empresas, organizaciones, entidades y centros educativos, tecnológicos y de investigación han sacado pecho ante el Covid-19 y han puesto sus capacidades a funcionar al servicio de Euskadi y su recuperación, en la búsqueda de herramientas y fórmulas para continuar.

La respuesta dada es de admirar y de reconocer, y por ello elEconomista.es quiere agradecer este esfuerzo a través de las páginas de esta revista digital País Vasco de mayo. No están todos los que son, pero sí son todos los que están y a través de estas empresas y organizaciones hacemos extensivo el agradecimiento. Y aplaudimos la adaptación, diversificación y reinvención acometida por la economía vasca, cada uno dentro de sus posibilidades pero siempre en colaboración y hacia adelante.

Primero, volcados en atender la escasez de material sanitario y reconvirtiendo sus procesos productivos para cubrir esa acuciante necesidad: mascarillas, viseras, batas, geles desinfectantes, etc., mientras el ámbito tecnológico y de investigación se centraba en lograr tests de detección del virus. La industria ha puesto su maquinaria a funcionar hacia un objetivo común, un elogiable objetivo común.

Después, mirando a la innovación, para encontrar y diseñar nuevos productos y servicios para esa nueva realidad futura en la que trabajar: arcos de desinfección, cámaras termográficas, planchas antivirus, sistemas de rastreo de contactos, etc. Poniendo en valor la importancia de las nuevas tecnologías en estos nuevos procesos: analítica avanzada de datos, inteligencia artificial..., tecnologías que han permitido que procesos que llevaban antes meses, se pudieran realizar en semanas.

Avanzar y hacerlo con paso firme es la estrategia de la economía vasca. Ahora es el turno de los gobernantes, que tras diseñar ayudas y medidas para aliviar a los afectados les toca acometer un plan de reactivación y de recuperación. Un plan que permita mantener esa industria, esas empresas y esos trabajadores, que han demostrado su capacidad para seguir activos ante la adversidad y que necesitan de liquidez, impulso y respaldo institucional para abordar la recuperación con garantías, esa recuperación que se iniciará el próximo 2021.