La “extraordinaria madurez” del inversor español durante el ‘crash’ del Covid-19

En la presentación de un informe de la Fundación de Estudios Financieros, el presidente de Inverco, Ángel Martínez-Aldama, volvió a destacar la templanza de los españoles en el ‘crash’

Nada que ver con 2008. Durante el crash del Covid, el inversor español se mostró firme y mantuvo la calma. Lo explicó Ángel Martínez-Aldama, el presidente de Inverco (la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva), el pasado 18 de noviembre, en la presentación del estudio de la Fundación de Estudios Financieros Inversión y Desarrollo Sostenible: Retos y Oportunidades en la Gestión Profesional del Ahorro.

El presidente de la patronal de las gestoras destacó “la extraordinaria madurez del inversor español en comparación con la crisis anterior, la de 2008”. Es verdad, reconoció, que “se alcanzaron volúmenes cercanos a los 5.000 millones en reembolsos en el mes de marzo, pero lo cierto es que ese proceso se agotó y se empezó a remontar”. En lo que llevamos de año, aclaró, “estamos en 800 millones de reembolsos en una industria que a nivel doméstico gestiona más de 300.000 millones solo en materia de IICs (Instituciones de Inversión Colectiva)”. Y comparó los datos de 2020 con los de 2008, cuando “durante varios meses se repitieron esas cifras de 5.000, de 6.000, incluso de 8.000 millones en reembolsos”. A día de hoy, explicó, los inversores ya saben “que en estos productos hay una mayor posibilidad de oscilación en valores liquidativos”, gracias a la labor realizada por los comercializadores y asesores, “con la perfilación de los clientes, los test de idoneidad...”

Otra de las conclusiones del estudio es que el ladrillo sigue estando bien arraigado en el ahorro de los españoles: el 80% de la riqueza todavía está en inversión inmobiliaria. Esa falta de diversificación de la inversión, y la concentración en un activo “especialmente ilíquido” puede generar que existan inversores “con posiciones patrimoniales sólidas, pero con necesidades de liquidez”, destacó Mario Delgado, socio de regulación financiera de EY España. Martínez-Aldama comentó que es preciso “buscar fórmulas para hacer líquido todo ese ahorro”. “Debemos transformar ese ahorro inmobiliario en financiero, y ahí está el papel de los gestores profesionales de activos, para satisfacer la demanda de los inversores”, ha añadido. El informe también pone de relieve el elevado peso que continúan teniendo los depósitos (pese a las anémicas rentabilidades que ofrecen estos productos).

Entre los retos que plantea el estudio para los gestores de activos se encuentran los asociados a los cambios regulatorios. En opinión de Martínez-Aldama, si los costes de esos cambios “no se calibran adecuadamente”, podrían “dar lugar a efectos indeseados” como que pudiese llegar a “reducirse la competencia” al no poder “mantenerse” muchos proyectos “en el medio y largo plazo”, aunque también matizó que los supervisores sí están teniendo en cuenta la relación entre costes y beneficios de introducir dichos cambios.

Por otro lado, el presidente de Inverco también dedicó una pequeña parte de su discurso a destacar la situación de desventaja de las sicavs españolas, unos vehículos para los que, según señaló, “tenemos una regulación mucho más exigente que la que se establece en la directiva europea”. El resto de sicavs de la Unión Europea “se está comercializando en España con una ventaja competitiva frente a las españolas”, lamentó.