A falta de un impulso para crecer como motor económico

El sector promotor residencial, que se dio cita en la Gran Jornada Inmobiliaria organizada por elEconomista lanzó mensajes claros a las distintas administraciones sobre cuáles son las necesidades del sector para poder consolidarse como un motor de la economía española. Se trata de peticiones que en algunos casos llevan años sobre la mesa y que ahora más que nunca, en medio de una crisis económica generada por la pandemia, se tornan imprescindibles para dar impulso a un sector que tiene capacidad para crecer de forma saludable y generar empleo y riqueza en el país.

En primer lugar, los directivos del sector celebraron el aluvión de capital que llegará al mercado de la rehabilitación de mano de los fondos europeos, sin embargo, no comprenden porque el Gobierno se ha olvidado del sector de la vivienda en compraventa. Así, los expertos aseguran que hay más de un millón de jóvenes con capacidad de pago, pero sin ahorro previo que estarían interesados en acceder a la compra de una vivienda y consideran que lo lógico sería que en el nuevo Plan de Vivienda en el que trabaja el Ejecutivo contemple no solo ayudas para el alquiler, sino también para la compraventa. Así, creen que se debería poner el foco en incentivar la compra de vivienda, ya sea con avales o mediante ventajas fiscales, y aseguran que con 330.000 nuevas viviendas se podría lograr más de 16.000 millones en ingresos fiscales.

La apuesta por la industrialización es otra de las vías de actuación del sector residencial, si bien, los directivos aseguran que hace falta capital y para que el sector privado se comprometa a realizar esas inversiones necesitan también un impulso desde las administraciones. Asimismo, piden que se ponga en desarrollo más suelo residencial, se simplifique y flexibilice la normativa urbanística y se reduzca la burocracia. Con esto no solo se incrementaría la actividad residencial, también se lograría abaratar precios.