La generación ‘silver’ y su forma de consumo

La generación silver -mayores de 50 años- representa en España el 39% de la población, o lo que es lo mismo 18,5 millones de personas y realiza el 40% del consumo. En unos años nos convertiremos en el colectivo de consumidores más numerosos.

Una generación singular que tiene muy claras las prioridades: empleo eficiente del tiempo, disposición a comenzar algo nuevo si aporta valor, una buena condición física que permita seguir disfrutando de la vida, la autenticidad, generar comunidad para compartir aficiones y disfrutar de familia y amigos.

La explosión del movimiento silver está a la vuelta de la esquina, y el Covid-19 no ha hecho más que acelerarlo, como mínimo, en un doble sentido. Por un lado, haciéndonos visible la necesidad de disfrutar al máximo de los buenos momentos. Y por otro, reduciendo la brecha digital, ya que la pandemia ha acelerado la adopción de las nuevas tecnologías en tres o cuatro años y es precisamente en nuestra generación en la que mayor impacto está teniendo.

Somos conocedores del mundo digital. No hemos crecido con Internet, sino que nos hemos desarrollado con esta red mundial de redes y la consideramos nuestra aliada. Hemos ido descubriendo y superando conjuntamente sus fortalezas y debilidades. En consecuencia, un gran número de empresas ha comenzado a prestar atención a este nicho de mercado y han comenzado a generar contenidos y servicios específicos para dirigirse a nosotros. Entender las necesidades de este colectivo y las motivaciones en sus decisiones de compra trazará la diferencia en los próximos años en numerosos sectores.

Numerosos estudios indican que, a la hora de decirse a realizar una compra, esta generación suele ser poco impulsiva. Reflexiona y se informa más que otras generaciones sobre cualquier producto y servicio antes de adquirirlo, y con la disrupción digital, las opciones para hacerlo en tiempo real y sin desplazamientos son infinitas. El crecimiento de la generación silver es un fenómeno global e imparable y en Europa y especialmente en España es donde va a resultar más acusado, precisa de una atención especial tanto a nivel público como privado.