La academia con un modelo centralizado para optimizar costes

New Academy opera como una central de compras, centralizando todo la gestión de las academias de formación, así como el conocimiento con contenidos multimedia digitalizados para que el profesor no sea un mero docente, sino como un entrenador

New Academy comenzó su andadura en el año 2013 con un concepto de academia de formación diferenciado. “Diseñamos un modelo de negocio en el que se optimizaban todos los costes para que no hubiera gastos innecesarios y la actividad fuera de la máxima calidad posible”, afirma Javier Moreno, socio fundador junto con Adrián Cardil, de New Academy, que imparte formación en inglés (concentra el 80% aproximadamente de la actividad), ciencias (10%) y repasos varios (10%) a niños desde tres años a adultos, aunque el 70% de los alumnos suele tener entre cinco y 16 años.

Y el resultado es un modelo de negocio que se basa en “centralizarlo todo bastante. Esto nos dio una buena base para la franquicia. Actuamos como si fuéramos una central de compras. Centralizamos toda la gestión de las academias en una central, que somos nosotros. Así podemos dar ese servicio a los franquiciados con muy bajo coste”.

New Academy no nació con la idea inicial de franquiciar, sino de “hacer una academia mejor que la competencia. Después, viendo que habíamos podido optimizar bien, nos dimos cuenta de que era factible franquiciar. Al principio, no nos lo creíamos mucho porque pensábamos en quién iba a querer franquiciar una academia, pero luego vimos que muchas empresas que eran menos intuitivas estaban franquiciando. Y, entonces, pensamos ¿y nosotros por qué no?”.

La empresa dio el salto a la franquicia entre 2016 y 2017 desde la localidad oscense de Binéfar en la que también nació. Poner en marcha New Academy desde este municipio no fue un hándicap. “Creo que fue mejor que si hubiéramos estado en Madrid. A veces, hay una concepción de que en un pueblo no puedes hacer. Nosotros estamos en un municipio de unos 12.000 habitantes y somos la academia de referencia. Cuando nacimos, había diez, había bastante competencia. Eso no nos intimidó. Quizá por inconsciencia, nos pusimos a abrirla y, en un año, nos convertimos en la academia de referencia”.

Desde su puesta en marcha, New Academy ha combinado un modelo de crecimiento basado en centros propios -todos en la provincia de Huesca- y franquicias contando actualmente con una enseña en la zona madrileña de Santa Eugenia.

El modelo de negocio centralizado no solo comprende la gestión de las academias. El sistema educativo también es diferenciado. “Nuestro activo más importante es que concentramos todo el conocimiento en New Academy, en la marca. Lo más complicado para las academias es el profesor porque es la clave del negocio. Lo que hacemos es trabajar en tener buenos docentes y, para ayudarles, centralizamos el conocimiento. Es decir, al profesor no le decimos vamos a dar inglés... No tiene que aportar nada por su cuenta. Nosotros tenemos todo el contenido multimedia digitalizado para que el profesor se comporte como un entrenador, más que como un docente. Lo que tiene que hacer es seguir nuestro material pedagógico. Esto lo tenemos centralizado para todas nuestras academias”.

Una franquicia por aulas

New Academy mantiene su modelo combinado de abrir centros propios, línea que se quiere impulsar, y franquicias, priorizando pueblos por encima de los 5.000 habitantes. De media, para abrir una franquicia, la inversión es de entre 2.000 y 3.000 euros por aula, ya que dispone de varios modelos.

El tipo de aula de la academia se fija atendiendo a parámetros como el volumen de población donde se vaya a abrir el centro y el público potencial. El franquiciado elige entre tres tipos de aula. Cada una de ellas tiene un precio distinto. Todas tienen pizarra antivandálica, iluminación, sonido, mobiliario para el alumno y proyector.

New Academy se encarga de montar todo el centro -es llave en mano-, y de formar al franquiciado para que lleve a cabo su actividad. “Les dejamos el negocio totalmente montado y lo que hacemos con la formación es transmitirles todo el know how para que puedan empezar a funcionar y sepan cómo llevar la actividad, trabajar con el cliente, etc., y que el negocio sea eficiente”.

En la elección de los franquiciados se valoran las actitudes profesionales, pero también la parte “más irracional, más sentimental, la ilusión o potencial que vemos en la persona”, que no hace falta que tenga titulación de profesor, pero sí conocimientos de las materias con las que va a trabajar.

La franquicia está más enfocada al autoempleo, aunque no se descartan inversores.