Bruselas amplía su receta para frenar los precios de la energía

El Consejo Europeo que se celebrará mañana volverá a ser clave para afrontar la batalla contra la crisis económica que se avecina por culpa de los precios de la energía. Bruselas ultima un paquete de medidas con la mirada puesta en imponer un tope a los precios del gas natural para poner freno a la escalada de los precios de la electricidad en toda Europa.

Las nuevas medidas, centradas en reducir la demanda de electricidad y redistribuir los excedentes de ingresos del sector energético a los clientes finales, son una continuación de las ya acordadas sobre el llenado del almacenamiento de gas y la reducción de la demanda de este combustible para prepararse de cara al próximo invierno. Mientras, la Comisión continúa trabajando para mejorar la liquidez de los operadores del mercado, reducir el precio del gas y reformar la configuración del mercado de la electricidad a largo plazo.

Respecto a las medidas de reducción de la demanda, Bruselas propone fijar un objetivo obligatorio de recorte de la demanda durante las horas punta. Concretamente, para centrarse en las horas más caras de consumo de electricidad cuando la generación de electricidad a partir de gas tiene un impacto significativo en el precio, la Comisión propone la obligación de reducir el consumo de electricidad en, al menos, un 5% durante las horas de mayor consumo. Se solicitará a los Estados miembro que identifiquen el 10% de las horas con el precio más alto previsto y reduzcan la demanda durante esas horas de precio máximo.

La Comisión también propone que los Estados miembro se fijen como objetivo reducir la demanda global de electricidad en, al menos, un 10% hasta el 31 de marzo de 2023. Para lograrlo, podrán elegir las medidas adecuadas, que podrían incluir compensaciones económicas.

Según recoge la propuesta de Reglamento, reduciendo la demanda en las horas de precio máximo se lograría bajar el consumo de gas 1,2 millones de metros cúbicos durante el invierno. Aumentar la eficiencia energética también es un elemento clave para cumplir los compromisos climáticos contraídos en el marco del Pacto Verde Europeo.

Todo este paquete de medidas, a los que se sumarán la aceleración de la inversión en biogases e hidrógeno, persiguen reducir cuanto antes la dependencia europea del gas ruso. La Comisión cuenta para ello con reforzar también los lazos con algunos de los principales proveedores como Argelia, Noruega, Estados Unidos, Israel y Egipto en los próximos meses.