Pascual acumula ahorros por 3,3 millones en consumos energéticos

EDF Fenice ha desarrollado más de 40 proyectos de eficiencia energética en las plantas de producción de Grupo Pascual en Burgos y Barcelona. Las mejoras introducidas en ambas instalaciones en estos seis años, le han permitido una reducción directa de los costes de producción y un menor impacto ambiental

Grupo Pascual, empresa familiar con más de medio siglo de vida y todo un referente en el sector de la alimentación en España y en cerca de 70 países a los que exporta, ha confiado a EDF Fenice, filial de EDF dedicada a servicios energéticos y especializada en soluciones de eficiencia energética y de autoconsumo fotovoltaico para el sector empresarial, la gestión energética de sus principales plantas de producción, situadas en las localidades de Gurb (Barcelona) y Aranda de Duero (Burgos).

En estos seis años de relación, que comenzaron en 2015, EDF Fenice ha desarrollado más de 40 proyectos de eficiencia energética en ambas plantas, en las que se han invertido varios millones de euros. Las mejoras introducidas han reportado importantes ganancias de productividad y eficiencia de las instalaciones de la compañía en España, con una reducción directa de los costes de producción y un menor impacto ambiental, tanto en su huella hídrica como en su huella de carbono.

En la planta de Gurb, se han realizado 26 proyectos en estos años y se acaban de firmar cuatro más, lo que suma un total de 30 proyectos para la eficiencia energética de la fábrica. Uno de estos últimos se centra en la próxima instalación de paneles solares fotovoltaicos destinados a autoconsumo en las cubiertas del edificio. La instalación fotovoltaica se encuentra, actualmente, en fase de tramitación, con la intención de tenerla completada antes de que acabe el año. Además, en 2020, se ha conseguido el hito de que el ahorro energético acumulado en la fábrica ha superado los 1,8 millones de euros de inversión que la compañía española especializada en la preparación y envasado de leche y otros productos derivados, ha venido realizando desde 2015.

Gracias a la implementación de estos proyectos, la fábrica de Gurb ha conseguido mejorar hasta en un 35% los indicadores clave de rendimiento (KPI´s) de sus vectores eléctrico, térmico e hídrico de la planta. Concretamente, se ha producido una disminución en el consumo de agua superior a los 60.000 m3/a, así como una reducción de las emisiones a la atmósfera de más de 8.000 toneladas de CO2/a respecto a los valores de 2015, fruto de la modernización progresiva de las instalaciones energéticas y de la seguridad en el suministro. Asimismo, se ha conseguido evitar un consumo eléctrico de 12.041 MWhe/a y un consumo de gas natural de 17.949 PCS/a. Aunque es cierto que entre los años 2017 y 2018 se produjo un aumento del coste energético en la planta debido a un cambio estructural en la forma de producción, una vez estabilizada la producción en la fábrica, se vuelve a conseguir una gran reducción del coste energético.

Entre los proyectos energéticos realizados en la fábrica catalana se encuentran, por ejemplo, la ampliación del sistema de gestión del vapor, la optimización de la gestión del aire comprimido, así como otros proyectos más pequeños, pero relevantes, como la mejora del lavado de camiones. Este último, por ejemplo, se debe a que Pascual disponía de unas mangueras muy antiguas que consumían mucho calor y agua, y que se han sustituido por unos escarches más eficientes que han permitido la reducción de estos consumos. En cuanto a la evolución del coste energético, éste se ha reducido un 58,3% desde 2015.

En el caso de la planta de Aranda de Duero, EDF Fenice ha puesto en marcha un total de 16 proyectos de eficiencia energética desde 2016, consiguiendo unos ahorros acumulados de 1,5 millones de euros. Con ellos, se ha logrado reducir el KPI eléctrico en un 11%, el KPI térmico en un más de un 7% y el KPI hídrico en un 6%. Más concretamente, se ha producido una reducción de las emisiones a la atmósfera de más de 7.000 toneladas de Co2/año y se ha evitado un consumo eléctrico de 10.746 MWhe/a y un consumo térmico de 15.698 MWHútil/a.

Entre los proyectos realizados en la planta de Burgos están, por ejemplo, el cambio de bridas por unas más especiales y mucho más eficientes, permitiendo la mejora del KPI térmico. En un principio, los proyectos realizados en la planta de Aranda fueron más modestos pero, a partir de 2019, se empezaron a gestar proyectos de gran envergadura. En esta línea, se ha llevado a cabo la fase 1 de la ampliación de frío y el cambio en la sala de aire comprimido. Con estos proyectos, EDF Fenice ha conseguido reducir el coste energético de 25 euros/m3 de leche en 2015 a 17 euros/m3 de leche en 2020.

Sistema de gestión energética

La clave principal para el desarrollo de todos estos proyectos ha sido la incorporación de un sistema de gestión energética en ambas instalaciones, que permite analizar en tiempo real la eficiencia de todos los vectores energéticos mencionados, con un seguimiento permanente de sus principales indicadores de rendimiento y la monitorización constante de todas las instalaciones, así como los procesos productivos intensivos en energía, lo que facilita la toma de decisiones inmediata, evitando las posibles ineficiencias de periodos no productivos. De hecho, la introducción de este sistema en el proceso productivo de la leche, está permitiendo a Grupo Pascual seleccionar las líneas más eficientes, en función del tipo de referencia y el ritmo de producción.

Este sistema de gestión energética, “nos permite identificar cómo se están comportando estos activos, cuánto margen de mejora tienen y cuál es el volumen de ahorro que se puede esperar, gracias a lo cual podemos dimensionar la solución idónea para conseguir esos ahorros y comprobar que luego se consiguen”, señala a elEconomista Energía Íñigo Bertrand, consejero delegado de EDF Fenice.

La monitorización continua de las instalaciones ha permitido, además, descubrir los patrones de demanda de la fábrica que, junto a los algoritmos de machine learning empleados, han aportado una predicción más ajustada de la demanda eléctrica y de combustible, logrando una reducción de las potencias contratadas por el cliente.

“Tenemos la ambición de ser los compañeros de viaje de nuestros clientes en todo lo que tiene que ver con la sostenibilidad y la transición ecológica, y ayudarles a lograr esos objetivos que cada vez más empresas tienen en sus estrategias de ser más sostenibles y más respetuosos con el medio ambiente, externalizando sus servicios energéticos y medioambientales con empresas como la nuestra, que lleva más de 20 años dedicada a este negocio”, afirma Bertrand.