Soluciones para el ahorro energético en edificios de la mano de ‘startups’

Empresas de reciente creación como Orpheus y Hobeen, han desarrollado herramientas inteligentes para gestionar mejor el consumo energético de las viviendas y hacerlas más sostenibles. Otras, como Bamboo Energy, cuentan con una plataforma energética dirigida a los agregadores de demanda

En lo que va de año, el precio de la luz ha llegado a máximos históricos. La cifra más alta se alcanzaba el pasado 21 de julio. Ese día, el pool eléctrico registró un precio medio de 106,57 euros/MWh, pulverizando los 103,76 euros/MWh que se alcanzaron el 11 de enero de 2002, según datos de OMIE. Estas subidas se suman al reciente cambio de la tarifa eléctrica que, desde el 1 de junio, cuenta con tres periodos horarios (punta, llano y valle), de manera que el usuario pagará más o menos en su factura en función de las horas del día en que realice sus consumos.

Conseguir que los edificios sean más sostenibles es otro de los retos a los que se enfrenta el sector. Los avances tecnológicos están permitiendo a los usuarios controlar sus consumos -luz, agua, sistemas de climatización, etc.- de manera remota, lo que redunda en una mayor comodidad y eficiencia. Actualmente, son muchas las soluciones disponibles en el mercado. Muchas de ellas han sido creadas por startups, empresas de reciente creación, con alto potencial innovador y tecnológico, y grandes posibilidades de crecimiento. Veamos algunos ejemplos.

La startup Orpheus, creada en 2018, ha desarrollado una plataforma de gestión inteligente que hace que los edificios sean más confortables, sostenibles y saludables, que además permite hacer partícipe de ello a los usuarios. Este proyecto surge de la necesidad de modernizar los edificios profesionales, reduciendo su impacto energético y medioambiental al mínimo y poniendo a las personas en el centro de la ecuación.

A través de una red de sensores inalámbricos, la plataforma Orpheus mide en tiempo real la temperatura, humedad, luz, calidad del aire, ocupación, etc., de los diferentes espacios del edificio y toma el control de los aparatos que están relacionados con estos parámetros, como la calefacción o el sistema de iluminación. Su instalación es tan sencilla que la puede realizar el propio usuario. Sólo hay que disponer los sensores inalámbricos en la pared y enchufar el SmartHub a la corriente, como si de un router se tratara. Además, Orpheus se conecta a internet con conexión propia de telefonía móvil, por lo que no interfiere en las comunicaciones del edificio.

Dirigida tanto a gestores y propietarios de edificios como a usuarios finales, Orpheus reduce un 50% el número de visitas presenciales de los técnicos a los edificios y alarga la vida útil de las máquinas, reduciendo las averías un 30% gracias a la eficiencia energética, reducción de tiempo de funcionamiento y número de ciclos (encendido/apagado). Para una oficina media, su coste no llega a 2.000 euros, al que hay que sumar una cuota mensual de unos 60 euros, un precio similar a lo que cuesta al mes una línea de teléfono + internet o un sistema de alarma.

Dispositivos inteligentes desde una ‘app’

Hobeen, startup española fundada hace dos años y apoyada por Lanzadera, ha desarrollado una app de eficiencia energética para hogares, desde la que los usuarios pueden monitorizar, gestionar y reducir el consumo energético de sus viviendas.

A través de su aplicación móvil, Hobeen consigue que el usuario tenga en su poder los datos y la información suficientes para gestionar, de la mejor manera posible, los recursos energéticos de su casa, ahorrando así en sus facturas y reduciendo las emisiones de CO2 que emiten los hogares. Con la descarga gratuita de la aplicación en las App Store, Hobeen envía notificaciones al usuario de las horas en las que la electricidad está más barata y propone retos para mejorar sus hábitos de consumo.

La app de Hobeen también cuenta con una parte Premium con la que el usuario puede controlar su casa, medir sus consumos y programar los electrodomésticos. “La gente está pagando un 30% más en sus facturas energéticas porque no saben cómo consumir para pagar menos, un problema que Hobeen pretende erradicar”, señalan desde la startup.

Para los más comprometidos, Hobeen cuenta con un kit de eficiencia energética que se adapta a cualquier hogar y se instala de manera muy simple en los principales focos de consumo: agua, luz y gas. De esta manera, el usuario consigue analizar y monitorizar todos sus consumos, incluso cuando no está en casa. El usuario podrá programar, por ejemplo, las horas a las que quiere encender la caldera, el aire acondicionado o acabar con el stand by, entre otros trucos.

Gracias a este kit, los hogares podrían ahorrar al año unos 370 euros en electricidad, 200 euros en calefacción y 140 euros en la factura de agua. Hobeen ofrece el kit de Eficiencia Energética completo por 599 euros desde su web. Hay varios modelos en función de las características de cada hogar. Está el Kit Verano (con dispositivos elegidos para un hogar sin calefacción) por 410 euros o el Kit Invierno (para hogares con calefacción, pero sin aire acondicionado) por 499 euros. La suscripción mensual para controlar todos los devices desde la app es de 6,25 euros.

Agregadores de demanda

Bamboo Energy, startup tecnológica del IREC (Instituto de Investigación en Energía de Catalunya) creada en 2020, ha desarrollado una plataforma de optimización energética basada en inteligencia artificial dirigida a los agregadores de demanda, es decir, empresas que gestionan de manera agregada y coordinada el consumo de varios usuarios para su participación en diferentes mercados eléctricos. La legislación vigente en España sólo permite la agregación de la demanda a comercializadoras de energía con suficiente volumen de generación flexible (como industrias y edificios terciarios).

Esta solución tecnológica surge después de siete años de investigación en el IREC y habilita a las empresas para operar de forma óptima en los nuevos mercados energéticos, generando ingresos siendo flexibles en su consumo y más eficientes. Así, coordinará a distribuidores y consumidores para definir sus nuevos roles en un entorno donde los flujos de electricidad dejan de ser unidireccionales -desde la planta de generación al consumidor-, para convertirse en bidireccionales -el consumidor puede ser al mismo tiempo productor (prosumer) y elegir el momento para vender y comprar energía-.

Gracias a sus algoritmos, la plataforma permite funcionalidades como la previsión de demanda de consumo eléctrico, la predicción de flexibilidad de los clientes, la posibilidad de realizar ofertas óptimas conjuntas en tiempo real, la gestión de todos los activos flexibles -tales como equipos de aire acondicionado, vehículos eléctricos, baterías o máquinas de frío- en respuesta a la petición del operador de la red o la emisión de alertas en caso de que la potencia suba excesivamente. A través de un centro de control, se conecta al mercado eléctrico para ofrecer estos servicios.