Reimaginar la energía para afrontar la transición del modelo

Hace escasas semanas, bp presentó su Statistical Review of Energy 2021, el informe de referencia con los principales datos de los mercados energéticos a nivel mundial, y los resultados han dejado muy claro cuál ha sido el efecto de la pandemia en un año, 2020, en el que las emisiones de carbono derivadas del uso de energía cayeron en un -6,3%. Pero si menciono estas cifras no es por querer abordar una situación coyuntural, sino porque desde una visión de futuro, la tasa de disminución de las emisiones de carbono observada en 2020 es similar a lo que el mundo necesita promediar cada año durante los próximos 30 para mantenerse en la senda de los objetivos climáticos de París, y así conseguir que las emisiones globales de carbono se reduzcan en un 85% para 2050.

Al margen de los retos a los que se ha enfrentado el sector energético durante los últimos 70 años, los desafíos que tendrá que abordar en los próximos 30 años son, sin duda, más significativos. Así, para alcanzar la neutralidad climática, el nivel de ambición mostrado por los países y las empresas debe traducirse en un descenso significativo y sostenido de las emisiones. Por tanto, todos los retos presentes y futuros del sector energético pueden resumirse en una palabra: sostenibilidad. Por eso, en bp ponemos la investigación y la innovación tecnológica al servicio de transformar nuestras operaciones, extender la accesibilidad a los consumidores y reducir emisiones. Para alcanzar estos objetivos, buscamos reimaginar la energía desde tres frentes: la descarbonización, la mejora de la calidad de vida de las personas y el cuidado del planeta. Todo, integrando una perspectiva social y apostando por una energía baja en carbono, la movilidad sostenible y los hidrocarburos respetuosos con el medioambiente.

Para ello, nos marcamos objetivos como alcanzar la neutralidad en carbono en 2050; la democratización del vehículo eléctrico creando las infraestructuras y tecnologías necesarias, como la red de 10.000 cargadores ‘bp pulse’ ya existentes y que serán 70.000 en 2030; o el de alcanzar una cuota de mercado global del 10% de la producción de hidrógeno verde en 2030. Si bien los efectos de esta estrategia no son inmediatos, los indicadores nos señalan que vamos por el buen camino. Nuestro último Informe de Sostenibilidad muestra reducciones significativas respecto a 2019, y en el camino hacia la neutralidad climática seguimos colaborando con otras empresas líderes de distintos sectores con las que compartimos una visión: reimaginar la energía.