La energía solar, motor del cambio en España

Inmersos aún en una crisis sanitaria y económica sin un precedente reciente en nuestra historia, el sector fotovoltaico ha logrado resurgir con fuerza superando hasta las previsiones más optimistas. En 2020 se instalaron 596 MW de potencia fotovoltaica para autoconsumo en España, un 30% más respecto al año anterior, lo que demuestra la resiliencia del sector y pone de manifiesto el protagonismo activo de los consumidores en el nuevo modelo energético.

El autoconsumo fotovoltaico es, una realidad, accesible a cualquier persona o empresa que permite generar energía mediante la tecnología solar fotovoltaica, la más barata para producir energía hoy. Un hecho que lo confirma fue el resultado de la última subasta de energías renovables, donde la fotovoltaica puso de manifiesto su competitividad y confirma el acercamiento de los consumidores hacia el autoconsumo fotovoltaico. Si algo caracteriza a la fotovoltaica es su papel protagonista en la recuperación nacional. Es un motor fundamental para impulsar la reindustrialización y el crecimiento de nuestra economía, generando empleo estable y de alta cualificación y dotando a nuestra industria de una destacada ventaja competitiva en el precio de la electricidad. En este sentido, el Plan de Ayudas que acaba de aprobar el Consejo de Ministros para impulsar el autoconsumo en España generará un fuerte impacto sobre el tejido productivo nacional y servirá para mejorar la competitividad de nuestras empresas y de las economías domésticas al reducir sus costes energéticos.

España tiene sobrada capacidad para convertirse en el principal hub fotovoltaico internacional, hecho que le permitiría incrementar el impacto económico y social de la tecnología fotovoltaica en nuestro país y contribuiría a la modernización de su tejido productivo. Aún tenemos muchos retos por delante. Necesitamos medidas estructurales, como la reducción de los trámites administrativos o la aplicación de un IVA reducido a quienes apuesten por el autoconsumo en el hogar. En el caso de las empresas, además, es necesario que puedan disponer de flexibilidad en la amortización del gasto inicial, más importante que nunca en un momento en el que existen grandes dificultades para acceder a financiación. Retos todos estos que supondrán un esfuerzo desde muchos ámbitos, pero que superaremos con el objetivo de hacer de España un país más sostenible, más avanzado y más fuerte económicamente. En este sentido, el papel que viene desempeñando elEconomista Energía durante sus exitosos primeros 100 números y nueve años de vida, ha sido fundamental a la hora de concienciar a la sociedad de la necesidad de apostar por la fotovoltaica.