El camino hacia la “ecovoltaica”

Es necesario que logremos alcanzar los objetivos marcados por la UE para el año 2050 con el fin de impulsar la transición energética, la lucha contra el cambio climático y la descarbonización de la economía. En este contexto, la tecnología fotovoltaica es, sin duda, uno de los elementos disruptivos de esta carrera. Se trata de la energía renovable más eficiente que, además, está viviendo un crecimiento imparable. La continua apuesta por la innovación de este sector ha permitido transformar la industria solar, reduciendo costes y mejorando la eficiencia de los paneles solares.

A pesar del camino que ya se ha conquistado, todavía nos encontramos en un momento muy inicial y debemos trabajar a contrarreloj para alcanzar los objetivos impuestos. España es un país que está llamado a liderar la transición energética. Además, en lo que a energía solar se refiere, cuenta con todos los recursos necesarios. Pero el alcance de los objetivos no se debe hacer a cualquier precio, debemos lograrlo teniendo en cuenta que los proyectos fotovoltaicos tienen que convivir con tres factores principales: la sociedad, el medioambiente y la economía. Este es otro de los principales retos del futuro de la energía solar, un marco de trabajo que sienta las bases de lo que en Soltec llamamos “ecovoltaica”. Bajo este concepto se establece un nuevo modelo de trabajo basado en la búsqueda del equilibrio armónico entre la preservación del medioambiente y el desarrollo económico y social del entorno donde se desarrollan las grandes plantas.

A la hora de construir y gestionar una planta solar se deben introducir mejoras que reduzcan el impacto medioambiental mediante un diseño que se integre en el ecosistema, facilitando que la vegetación autóctona crezca, que la fauna pueda estar presente en la zona o, incluso, que sea compatible con actividades agrícolas y ganaderas. Las plantas solares son espacios que pueden contribuir a preservar la biodiversidad mediante su conversión en reservas integrales de la naturaleza, tal y como defiende la Unión Española Fotovoltaica. Una de las piezas clave en este liderazgo en la transición energética, es la colaboración con todos los actores involucrados. En este sentido, cobra especial relevancia el papel de la economía circular en ámbitos locales. La construcción de una planta solar supone una oportunidad de desarrollo económico, laboral y social de la zona donde opera por la gran inversión que supone, directa e indirectamente, a través de la contratación de recursos, proveedores y empleados locales. En definitiva, el reto al que se enfrenta el sector es construir un futuro limpio y facilitar la transición energética. Todos en nuestro ámbito debemos liderar la transformación hacia un modelo energético más justo y sostenible a través de la innovación y en colaboración con los distintos actores.