Innovación, seguridad y un futuro por descubrir

La irrupción del Covid-19 está revolucionando la forma en que las grandes organizaciones gestionan sus sistemas de seguridad. Empresas de todas las industrias están implementando una amplia batería de pautas de seguridad preventivas que anticipen la propagación del virus y contribuyan a garantizar la salud y el bienestar de sus empleados.

Sectores como la industria de las infraestructuras y servicios ya están incorporando nuevas tecnologías que faciliten la detección y contención del virus en sus procesos. Inteligencia Artificial para identificar posibles riesgos de seguridad en procesos de construcción, sensores IoT para mantener las distancias en obra o aplicaciones que monitorizan si los trabajadores hacen uso de los sistemas de protección son solo algunos ejemplos de cómo la industria está haciendo frente a la pandemia. Del mismo modo, el trabajo en oficina también está experimentando notables cambios que facilitan la adaptación a esta ‘nueva normalidad’.

Desde Sacyr, hemos llevado a cabo un plan de retorno a nuestras oficinas, seguro y progresivo, con una serie de medidas ajustadas a las diferentes recomendaciones establecidas por las autoridades sanitarias. Todas nuestras instalaciones son desinfectadas de forma periódica, incluidos los accesos peatonales desde la calle a puertas de entrada a oficinas. Hemos instalado felpudos de limpieza biológica y mamparas protectoras en espacios comunes, limitado los foros en las salas y establecido un protocolo de visitas externas. Además, hemos lanzado una herramienta digital para la reserva previa de plazas en nuestra zona de comida, y hemos puesto a disposición de nuestros empleados geles hidroalcohólicos con actividad viricida, equipos de protección y test periódicos.

Como complemento a estas actuaciones, hemos puesto en marcha una campaña de innovación abierta para dar respuesta a estos nuevos desafíos a los que nos enfrentamos como sociedad y como compañía. Lanzamos un reto a la comunidad innovadora centrado en la búsqueda de nuevas formas incorporables a las tareas de desinfección y limpieza, en servicios de gestión, operación y mantenimiento de edificios e inmuebles para la erradicación del COVID-19. Esta colaboración con el ecosistema nos ha permitido identificar potenciales soluciones de implantación rápida que nos ayuden a optimizar estas tareas.

Pero, más allá de todas estas medidas asociadas al COVID-19, ¿cómo va a evolucionar la seguridad en el sector de las infraestructuras en los próximos años?

Es innegable que la mayoría de la sociedad considera esta industria como uno de los sectores menos seguros del mundo, más aún si lo comparamos con otras. Sólo en España, en 2019, se produjo un incremento del 10,8% de accidentes relacionados con este sector.

Desde Sacyr, hemos apostado siempre por garantizar la seguridad de nuestros empleados y colaboradores en cada uno de los proyectos que llevamos a cabo, mejorando año tras año los índices de siniestralidad e impulsando acciones preventivas que ayuden a mejorar la salud de nuestros empleados.

En este sentido, hemos realizado mejoras en la formación, a través de la realidad virtual y aumentada, de la conexión hombre máquina, hemos mejorado la monitorización de acceso a zonas restringidas y la predicción de situaciones de riesgo a través de la monitorización de constantes vitales, y hemos impulsado el soporte remoto de operaciones críticas a través de dispositivos de realidad aumentada.

Sin duda, la seguridad continuará siendo un elemento fundamental para el futuro del sector. En este nuevo escenario, las nuevas tecnologías tendrán un rol protagonista, brindando un entorno de trabajo más seguro y eficiente. La integración de sensores en dispositivos portátiles como wearables, chalecos o gafas de seguridad permitirán monitorizar en tiempo real las condiciones de trabajo de cada empleado y alertar acerca de cualquier anomalía o situación de peligro.

El mantenimiento predictivo facilitará información sobre el estado de la maquinaria y las carreteras. Esto ayudará a mejorar el rendimiento de los equipos, a minimizar las intervenciones y a reducir el riesgo de accidentes e incidencias que puedan poner en peligro la salud de nuestros empleados y usuarios de la vía. En Sacyr, ya estamos desarrollando un innovador sistema de análisis predictivo mediante tecnologías de Machine Learning y Big Data que permite predecir, de una forma más precisa, el tipo de deterioro que se va a producir en cada tramo de vía.

Por otra parte, los drones y la realidad aumentada revolucionarán la forma de trabajar en condiciones extremas. Estas tecnologías asumirán trabajos de altura o de difícil acceso que puedan entrañar algún riesgo para el ser humano. Además, el uso de exoesqueletos se incorporará progresivamente en el lugar de trabajo, incrementando la seguridad de los trabajadores, protegiendo su salud y mejorando su bienestar laboral.

Asimismo, la digitalización y las herramientas colaborativas continuarán siendo una tendencia cada vez más estandarizada en el sector. Aplicaciones como Skype, Zoom o Teams han pasado de ser una opción más a recibir millones de usuarios y convertirse en elementos imprescindibles para miles de empresas de todo el mundo. Y lo que queda por venir. No obstante, el auge de estas tecnologías también producirá un crecimiento en los riesgos asociados a la ciberseguridad. Los ciberdelincuentes continuarán explorando nuevas formas de innovar en sus ataques, diseñando amenazas más sofisticadas y efectivas. Por ello, las compañías del sector deberán diseñar, implementar e invertir en estrategias de defensa que aseguren la protección de sus sistemas, recursos y datos.Con todo este contexto, queda claro que la integración de las nuevas tecnologías cambiará la manera en que las grandes empresas de la construcción diseñan, construyen y operan sus infraestructuras, situando la seguridad en el centro de su estrategia y adoptando una posición proactiva ante cualquier reto.