Cómo gestionar datos para reducir costes

La situación económica mundial está introduciendo desafíos imprevistos para las organizaciones, que obligan a reexaminar las formas de gestionar eficazmente los costes y fomentar la eficiencia de los recursos. Las organizaciones se ven presionadas a mantener su nivel de actividad y, al mismo tiempo, a controlar, si no a reducir, los costes. Muchas han recurrido a la revisión de sus presupuestos de TI como medio para reducir su carga financiera a raíz de la pandemia en curso y del cambio a la cultura de teletrabajo. Creemos que la gestión eficiente de los datos es clave para ayudar a las organizaciones a hacer más con lo mismo, o en muchos casos con menos.

Los equipos de TI se enfrentan múltiples obstáculos al intentar controlar los costes, mientras siguen manejando cantidades cada vez mayores de datos. En condiciones económicas más favorables, los departamentos de TI podrían ampliar su infraestructura, contratar administradores adicionales y extender las renovaciones de software.

Con la caída de la economía, las organizaciones se enfrentarán a una difícil batalla para mantener sus proyectos operativos y los fondos necesarios para abordarlos. El entorno actual está impulsando a las empresas a reevaluar su infraestructura e identificar áreas de posible reducción de costes.

Los expertos subrayan que una gestión eficiente de los datos es fundamental para controlar los costes y administrar los recursos de forma eficaz. Abandonar múltiples y costosas soluciones propietarias no sólo permite a las empresas reducir los costes de renovación del software, sino que también disminuye los costes de la infraestructura física y de su administración, puesto que una solución más eficiente y no ligada a un proveedor reduce los sobrecostes.

La explosión repentina del volumen de datos abruma a las organizaciones, y la mayoría se enfrenta a dificultades para intentar proporcionar suficiente capacidad de almacenamiento para albergar todos esos datos. Se requiere un enfoque moderno del almacenamiento de datos, en el que una plataforma unificada y con capacidad de almacenamiento a escala puede ayudar a mantener el aluvión de datos, a la vez que se reducen los costes que conlleva la gestión de un almacenamiento extenso de datos.

Además, la extensión del teletrabajo, como ya venía ocurriendo con la movilidad, conlleva que casi la mitad de todos los datos corporativos residan fuera de la red corporativa y, por tanto, fuera del control del departamento de TI. La proliferación del ransomware añade un nivel adicional de riesgo a esos datos que se encuentran dispersos en puestos de trabajo y dispositivos móviles. El asunto se complica aún más en los casos en que los empleados trabajan con sus dispositivos personales o en los que la eliminación accidental de datos se produce por amenazas internas y externas, ya sean maliciosas o malintencionadas.

A medida que el perímetro digital se extiende, la implantación de una estrategia integral de protección de datos de puestos de trabajo, que automatice el respaldo y la supervisión en tiempo real de estos dispositivos, puede ayudar a ofrecer la visibilidad adecuada y a defenderse contra las amenazas remotas. Con el departamento de TI ya sobrecargado de trabajo al gestionar los datos dentro de sus centros de datos, una solución de protección de datos para puestos de trabajo puede aliviar la tensión innecesaria del equipo de TI, permitiéndole centrarse en las tareas esenciales para garantizar la continuidad del negocio.

Con los datos dispersos en sistemas y plataformas heterogéneas para dar respuesta a una fuerza de trabajo móvil, el tiempo de inactividad, ya sea causado por un ciberataque, un corte de suministro o amenazas internas se convierte en una de las mayores preocupaciones de las organizaciones. Dado que la continuidad de las actividades es la máxima prioridad, incluso un pequeño tiempo de inactividad podría representar enormes pérdidas económicas y de reputación para las empresas. Es preciso adoptar un enfoque integral de la recuperación de desastres para garantizar que los datos estén disponibles y accesibles en todo momento, independientemente de su localización.

Mientras que estar en nube se ha convertido en una prioridad para la mayoría de las organizaciones, la realidad es que sigue siendo un reto gestionar y controlar el coste de los entornos multi-nube o híbridos, lo que ha retrasado muchos proyectos. Para acertar en la gestión de datos multi-nube, las empresas deben disponer de una visión única del estado de sus datos en la nube, ya sea en entornos de nube públicos, privados e híbridos.

La flexibilidad para mover datos y cargas de trabajo a través de todo tipo de infraestructura, tanto en instalaciones locales como en la nube permite optimizar dicha infraestructura y ofrecer la mayor eficiencia de costes. Una vez que se han desplegado cargas de trabajo en la nube, el uso de aplicaciones para la recuperación ante desastres o la protección de datos que se integran de forma nativa simplifica la gestión y evita sobrecostes.

En el entorno empresarial actual, en el que los datos son un activo de misión crítica, esta flexibilidad se ha convertido en una necesidad para mantener la continuidad del negocio.

Aunque que muchas organizaciones creen que están más que preparadas para explotar sus datos, la realidad es que muy pocas tienen sus datos en perfecto estado. Este es uno de esos momentos clave, en el que los líderes avanzados deben tomar las riendas sobre los datos en los nuevos entornos y deben hacerlo de forma responsable, con las políticas y tecnologías adecuadas para dotar a los empleados de los recursos necesarios en cada momento. La inteligencia con que las organizaciones protejan, gestionen y aprovechen su activo más importante, sus datos, decidirá quiénes prosperarán en estos tiempos turbulentos. Yo lo llamo ser #dataready.