Los móviles reacondicionados revolucionan el mercado

Las rebajas de hasta el 50% respecto al precio original, las garantías de dos años y los exhaustivos controles de calidad sobre decenas de componentes convierten los ‘smartphones refurbished’ en ofertas especialmente interesantes para los consumidores amigos de la mejor relación calidad-precio.

Los smartphones reacondicionados -también conocidos por su término anglosajón refurbished- comienzan a sacudir los cimientos del mercado español de la telefonía móvil con rebajas en los precios de hasta el 50%. Se trata de dispositivos seminuevos, que disfrutan de una segunda vida después de superar 45 controles de calidad de los componentes. En algunos casos, los equipos han reparado o cambiado la pantalla, en otros el micrófono, el conector, la batería o hasta el embalaje. En todos los casos, los móviles reacondicionados son similares al modelo nuevo tanto en apariencia, funcionalidad y garantías, pero con un precio muchísimo más interesante que el mismo modelo recién salido de fábrica. A modo de ejemplo, las versiones reacondicionadas del iPhone 7 e iPhone 8 cuestan 299 euros, lo mismo que el refurbished del Samsung Galaxy S8. El iPhone 6 se cotiza 199 euros y el Samsung Galaxy S7 Edge, desde 249 euros.

Este creciente mercado está llamado a despegar en los próximos meses gracias a la apuesta de distribuidores y fabricantes especializados. Entre todos ellos destaca Smaaart, empresa líder del sector de reacondicionamiento de móviles en Francia y que esta semana dará el primer paso de su internacionalización a través de España. La compañía gala ofrece descuentos respecto a los modelos originales de entre el 30 y el 50%, pero con garantías de uno y hasta dos años, lo mismo que un smartphone nuevo. La empresa prevé replicar en España el éxito cosechado en Francia, donde en apenas tres años ha crecido a ritmos anuales del 50% y con más de 90.000 teléfonos inteligentes renovados y vendidos. En suelo español, los planes de Smaaart apuntan a multiplicar por cinco la facturación en los cinco próximos años, e incrementar la plantilla hasta los 300 empleados.

Fuentes del grupo francés indican que Smaaart cuenta con una infraestructura de producción de más de 6.000 m² ubicada en su fábrica en el sur de Francia. El viaje de un móvil usado y -generalmente entregado en las tiendas para el canjeo por otro de la misma marca o para su reciclaje- comienza cuando llega a la fábrica. “Allí, los técnicos se encargan de comprobar que los teléfonos no aparezcan en la lista negra de smartphones. Luego de que un teléfono es declarado apto para ser reacondicionado, los técnicos borran completamente todos los datos personales, imágenes y archivos almacenados en el teléfono y se emite un certificado de borrado de datos. De esta manera, el teléfono es registrado en el sistema de la empresa y pasa por pruebas de batería y de funcionamiento en 40 puntos de control. Después, accede a la fase de valoración del estado estético. Una vez se realizan los diagnósticos establecidos, el móvil entra en la fase de reparación, donde se reemplazan, de ser necesario, los componentes y piezas defectuosos o desgastados”. Al mismo tiempo, “los técnicos hacen una limpieza profunda para que tengan una higiene impecable, realizan el control de calidad del producto y finalmente se realiza el embalaje y preparación de estos”.

Jacqueline Pistoulet, directora de Marketing de Smaaart, indica a elEconomista que la apuesta de la compañía francesa por España era la decisión más natural, tras indicar que el 80% de los móviles reacondicionados de su grupo proceden del país vecino, en su mayoría de las tiendas de Orange.

Por su parte, Cristina Moya, directora de comunicación de eBay recalca que los productos reacondicionados “son de artículos que han sido inspeccionados, limpiados y restaurados para su óptimo funcionamiento”.