Rubén Sans, presidente de la patronal AIJEC:
“Las empresas hay que consolidarlas, hacerlas viables y contribuir a que crezcan”

El inicio de su mandato como presidente de la patronal Asociación Independiente de Jóvenes Empresarios de Cataluña AIJEC coincidió con la declaración del estado de alarma por la pandemia. Ello ha condicionado su programa inicial, pero no ha modificado su objetivo: la defensa del emprendimiento y los nuevos empresarios

Tras ocho meses y en plena pandemia ¿ha podido mantener la hoja de ruta?

La parte presencial se ha perdido. Hemos incentivado los actos informales y de formación virtuales, pero ahora hay un cierto desgaste entre los socios. Para el futuro inmediato nos focalizamos en visitas a empresas de socios y no socios para conocer casos de éxito y trayectorias empresariales excelentes en el ámbito de la industria.

¿Para 2021, que proyectos tienen?

Es importante fomentar el networking y validar la representación de los jóvenes empresarios ante otros colectivos como las restantes patronales o todas las administraciones.Tenemos posiciones estratégicas en asociaciones empresariales de Cataluña y España para hacer llegar la voz de los jóvenes empresarios. Somos miembros de CEAJE, Confederación Española de Jóvenes Empresarios, y ostentamos la presidencia de la comisión de emprendedores de Foment del Treball; y vocalías en CEOE, Cepyme y Fepyme.Hemos potenciado el papel de lobby.

¿Son los grandes olvidados de la crisis?

Para que las empresas vayan adelante hay dos pilares fundamentales. Uno es minimizar la incertidumbre, y los gobiernos no han contribuido a ello. Publican resoluciones de madrugada, sin explicaciones, las cosas nos llegan por el DOCG o por filtraciones, etc. En segundo lugar, la financiación impositiva. Usan financiaciones de emergencia para que las actividades económicas no cierren, pero con una carga impositiva altísima. O deciden subir la cotización de autónomos, por ejemplo. Así, el sector empresarial en ningún momento se ha sentido apoyado. Da la sensación de que debemos pagar los impuestos, sobrevivir, adaptarnos a las circunstancias... Es necesario un reconocimiento público a la figura del empresario.

¿Qué echan en falta?

Uno de los principales problemas y por el que lucharemos es la falta de consolidación de las empresas. Hay muchos organismos públicos para fomentar la creación de empresas -aceleradoras, incubadoras en las universidades, entidades como Barcelona Activa, Catalunya Acció, etc.-, pero una vez se ha montado el negocio qué pasa. Al cabo de un año o dos de la creación, cuando es el momento más crítico para la continuidad de la empresa porque ya se ha desarrollado la idea, pero hay que consolidarla -para generar empleo, internacionalizarse, etc.- no hay instrumentos para acompañarlas. Las empresas hay que consolidarlas, hacerlas viables y contribuir a que crezcan o se mantengan. Al inicio, en el modelo de creación de startups siempre hay rondas de inversión -family o friend- y eso funciona pero, sin un segundo esfuerzo, las empresas no tienen recorrido porque el producto tiene que salir al mercado y comercializarse y generar el retorno necesario para sostener el negocio y la empresa.

Ahí estaría la inversión privada ¿Es difícil?

No tanto como parece. Hay grupos de inversión que buscan proyectos y empresas interesantes. De hecho a veces hay más inversión disponible para favorecer el desarrollo a nivel privado que bancario o estatal... business angels, family office, grupos de microinversiones en startups.

¿Qué preocupa a los jóvenes empresarios?

En el contexto actual, la financiación. Hemos montado una oficina interna de asesoramiento de medidas para la financiación bancaria, las ayudas estatales o la financiación privada. Está conectada a todas las oficinas de la CEAJE. Hemos echado en falta ayudas específicas contra el Covid para nuestro colectivo. Las medidas de las administraciones iban dirigidas a colectivos específicos o eran globales. No recuerdo ninguna medida para emprendedores o jóvenes empresarios.

Con el Covid, ¿se han quedado muchas empresas en el camino?

No hay una elevada mortandad. En nuestro caso, con 300 socios, no llegaría ni al 1%.

¿Cree en el cambio de modelo productivo?

Vemos positivamente reindustrializar el país. Es una de las mejores opciones. Cuando las cosas funcionan es cuando los empresarios estamos en sectores más diversos y tenemos más éxitos, y es más sólido el tejido empresarial si hay un mix entre servicios, industria, sector primario... Pero para reindustrializar el país, no se trata de ayudas, hay que asegurar la competitividad en línea con la UE. Y eso pasa por reducir los costes fijos -energía, agua, tasas impositivas, cotizaciones sociales, etc.- y por las infraestructuras.