Chen Yansheng rebaja expectativas y reactiva la venta del RCD Espanyol

El inversor asiático, propietario del conglomerado juguetero Rastar Group, contrata a FTI Consulting para explorar la venta del club de fútbol. Ya sondeó la desinversión en otras ocasiones, pero los 300 millones de euros que pedía a cambio de su 99,6% hicieron inviable la operación.

Aunque la historia sale a la palestra de manera cíclica, esta vez la venta del RCD Espanyol va en serio. Tras sondear el mercado en otras ocasiones, el empresario chino Chen Yansheng -que controla el 99,6% de la entidad- ha rebajado expectativas y ya plantea rebajar los 300 millones que pidió en ocasiones anteriores. En plena oleada de clubes de fútbol que sondean el mercado en busca de un potencial inversor, se ha puesto en manos de la consultora estadounidense FTI Consulting, que pilota la operación desde hace semanas.

Fuentes financieras explican a elEconomista.es que el mandato se firmó hace ya un mes y que en las oficinas de la firma que dirige Sergio Vélez ya trabajan para repartir el dossier de venta entre potenciales compradores internacionales. Estados Unidos se ha erigido en los últimos años como el principal foco tras el freno de las inversiones chinas en el deporte. De hecho, ya habría contactos con algunos fondos americanos, aunque las conversaciones todavía están en fase inicial.

A diferencia de lo que sucedió, por ejemplo, el año pasado, ahora Chen Yansheng, propietario del conglomerado juguetero Rastar Group, rebajó sus demandas y está dispuesto a cerrar una desinversión por debajo de los 300 millones que se marcó como límite en el pasado. La venta se debería cerrar por encima de los 200 millones al estar el club saneado financieramente, algo que el inversor asiático abordó cuando adquirió la entidad.

El conjunto catalán aprovechará el parón de La Liga debido al Mundial de Catar para acelerar un procedimiento que, de llegar a buen puerto, debería firmarse en los próximos meses.

Desde 2019, las informaciones sobre una posible venta se han repetido de manera constante, a pesar de no haberse concretado. Con el freno decretado por China a las inversiones en el mundo del fútbol, se dio por hecho que la presencia del empresario en Barcelona era temporal. Aunque tanto el club de forma oficial como el magnate en alguna entrevista negaran haber recibido ninguna oferta formal, si admitieron la llegada de potenciales interesados.

Se especuló con la salida a bolsa durante varios meses, algo que ya parece descartado entre los escenarios futuros. Todo cambió el pasado mes de marzo se conoció el interés de un grupo inversor formado por las familias estadounidenses Wilf y DeVos, propietarias del equipo de baloncesto Orlando Magic, de la NBA, y del equipo de fútbol americano Minnesota Vikings, de la NFL. La negociación, sin embargo, no dio ningún resultado al no alcanzar los 300 millones que pretendía.

El saneamiento del Espanyol

Desde su llegada en el verano de 2016, Chen Yansheng ha sido clave para sanear la entidad y eliminar la deuda financiera que arrastraba desde hacía años. Hoy la deuda neta del RCD Espanyol es de 43,3 millones de euros tras haberse adherido al plan La Liga Impulso, promocionado por la competición, con el que recibió una inyección de 77 millones de euros del fondo CVC que deberá devolver en un plazo de 50 años. Sin la operación, la mochila rondaría los 20 millones.

El apoyo se mantuvo a pesar del descenso a Segunda División el año 2020. De hecho, en junio de 2021 impulsó una ampliación de capital por 37,8 millones de euros; una aportación que llegaba dos años después de los 49,9 millones que aportó en otra ampliación, aprobada en octubre de 2019. Sin embargo, el dinero chino no fue suficiente para satisfacer las aspiraciones de una afición que aspiraba a convertirse en un asiduo de las competiciones europeas con su entrada.

No importó que redujera la deuda desde los 133 millones. Tampoco que hoy el club presuma de una plantila valorada en 90,7 millones de euros y unas instalaciones -en las que destacan el estadio de Cornellà-El Prat y la ciudad deportiva-. En el fútbol todo depende de si la pelotita entra. Y desde el estallido de la pandemia, el balón dio la espalda al conjunto espanyolista. Tras el descenso no se recuperaron las cotas obtenidas antes del coronavirus. Ni a nivel deportivo ni a nivel económico. Entre la temporada 2020/2021, 2021/2022 y 2022/2023 la previsión es de unas pérdidas de 40,6 millones de euros: 11,4 millones en la campaña anterior, 19,9 millones en la actual y 9,6 millones en la próxima. El importe que se llevaría por delante la última ampliación de capital financiada.

En sus comunicaciones financieras a la bolsa china, Rastar Group admite que el descenso a Segunda todavía hace mella en la cifra de negocio del RCD Espanyol. En la temporada 2016/2017, la facturación era de 68 millones de euros y en la última campaña solo había crecido hasta los 78,3 millones. La línea ascendente quedó mermada por el evidente golpe del coronavirus -que golpeó a toda la industria- y el adiós a la Primera División.

Además, el RCD Espanyol presupuesta cada ejercicio unos determinados ingresos por ventas de futbolistas. En el último ejercicio se confiaba por deshacerse del delantero español Raúl de Tomás, que tenía una cláusula de rescisión de 70 millones de euros. Su traspaso debía ser clave para la rentabilidad de la organización, pero la dirección fue incapaz de encontrar una salida que cumpliese con las expectativas durante el mercado de verano y tuvo que terminar por venderlo al Rayo Vallecano por solo ocho millones de euros.

El próximo 13 de diciembre, Chen Yansheng -que suele aparecer por videoconferencia- deberá someter a votación en Junta las cuentas de la última temporada. No tendrá problemas para aprobarlas debido a la aplastante mayoría que cuenta en el capital, pero seguro deberá escuchar las críticas de los pequeños accionistas individuales, la mayoría también aficionados, que todavía permanecen.