La anestesia económica se acaba, ¿llega el capital riesgo?

Muchos expertos abogan por una colaboración público-privada para que las empresas españolas puedan enfrentarse a las reestructuraciones próximas con éxito
y con posibilidad de salvarse

Los expertos en el mundo de las reestructuraciones preveían hace meses una oleada de este tipo de operaciones en las empresas españolas por la pandemia del coronavirus. Sin embargo, el oxígeno extra concedido por las ayudas públicas ha ido retrasando este proceso durante meses y ahora el gran debate es si muchas compañías llegarán a tiempo para salvarse, pese a las diferentes opciones que se están analizando sobre la devolución de los préstamos avalados por el ICO. “Una inyección de ayudas públicas tiene que ser temporal, si las moratorias no permiten o relajan esa entrada de liquidez hace que muchas empresas vayan a encontrar grandes problemas en los próximos meses. Más allá de la principal afectada, también se va creando por detrás una bola de proveedores en una situación complicada”, explica Sergio Vélez, responsable de Reestructuring de FTI en España.

Por eso, una de las alternativas que se está barajando, según las fuentes consultadas, abre la puerta a que el Estado entre en el capital de empresas afectadas (más allá del fondo de solvencia para empresas estratégicas de la SEPI), en línea con lo que han hecho otros países como Alemania. El presidente y fundador de NK5, Juan José Nieto, explica a esta publicación que "va a haber cada vez más implicación por parte de los Estados en las empresas. Los países, viendo la situación que hay, van a empezar a dar muchas más ayudas directas. Vamos a ver cómo se articula esto, pero tienen que ser ayudas de capital y no de deuda".

Colaboración público-privada

En este sentido, son muchas las fuentes consultadas que apuntan a que la colaboración público-privada puede ser la mejor estrategia para salir de la crisis. Más allá del fondo de la Sepi y sus asesores, cada vez más expertos apuntan al potencial que puede tener el capital riesgo como recapitalizador de la economía. Para Julio Manero, managing director de Alvarez & Marsal, “la actuación del capital riesgo conseguirá que muchas empresas, que podrían ser descartadas por su falta de atractivo, tamaño o relevancia, salven el valor de sus activos y mantengan el empleo. Para este tipo de situaciones, la cooperación del capital riesgo se debería incentivar desde el Gobierno, para que parte del tejido empresarial de algunos sectores se mantenga operativo”.

Un directivo de un conocido fondo del sector apunta a que “los gestores contamos con una amplia experiencia en el día a día de las compañías, invertirmos en sectores muy diversos y podemos ayudar a los empresarios no sólo con la profesionalización de sus compañías, sino también a la hora de reconducir sus negocios en un momento complicado”. “La Sepi va a destinar sus recursos a aquellas compañías que necesiten una inyección de liquidez por encima de los 25 millones de euros, pero ¿qué pasa con las que necesiten una inyección menor para seguir adelante? Sobre un balance puede parecer que esa compañía no es estratégica por sus ventas o por el empleo que genera, pero no debemos olvidar que el tejido empresarial español está conformado por pequeñas empresas. ¿Vamos a dejarlas que mueran tras la anestesia del Gobierno? Por eso puede ser tan clave el capital riesgo”, añade.