Pablo Melchor, presidente de la fundación Ayuda Efectiva: “Para maximizar las donaciones hay
que elegir una causa en la que sea posible lograr
un impacto”

“La RSC se ha consolidado como un área más que muchas empresas deben atender. En general, la mayoría de las empresas de un cierto tamaño o con productos de consumo, para las que la imagen de marca es especialmente importante, consideran la RSC como una actividad no prescindible”

Pablo Melchor es el presidente y director de Ayuda Efectiva. Tras una larga trayectoria como emprendedor, en 2018 decidió dar un giro a su carrera para orientarla a la filantropía. Tras entrar en contacto con el movimiento internacional del altruismo eficaz, fundó y lideró primero Altruismo Eficaz España y ahora la fundación Ayuda Efectiva.te.

Las empresas cada vez prestan más atención a la RSC. ¿Es una moda o está aquí para quedarse?

La RSC se ha consolidado como un área más que muchas empresas deben atender. En general, la mayoría de las empresas de un cierto tamaño o con productos de consumo, para las que la imagen de marca es especialmente importante, consideran la RSC como una actividad no prescindible. En ese sentido, la RSC está aquí para quedarse. Sin embargo, esa popularidad —o casi obligatoriedad— de la RSC no nos dice absolutamente nada acerca de su efectividad. Las empresas tienen programas de RSC, sí; pero ¿consiguen realmente resultados? Ese tipo de preguntas debería caracterizar la evolución de la RSC en los próximos años.

¿Cuáles suelen ser los motivos por los que una empresa decide apostar por determinados proyectos sobre otros?i

No hay un único motivo por el que todas las empresas decidan apostar por unos proyectos u otros. En algunos casos, se elige puramente por cercanía: hay personas en la empresa que conocen un determinado proyecto y se decide colaborar con la organización que lo promueve. En otros casos, sobre todo en la empresa familiar, a menudo se colabora con causas cercanas a la familia: problemas que les han afectado directamente o simplemente necesidades locales en la ciudad o región de origen de la empresa. En otros casos, sobre todo en la gran empresa, se suele buscar proyectos que se puedan relacionar de alguna forma con la actividad de negocio.

¿Todas las ayudas son igual de eficaces?

En absoluto. Por un lado, hay proyectos que “suenan muy bien” pero simplemente no funcionan. Un ejemplo sería inaugurar un hospital si luego no hay personal ni medios para operarlo. Por otro lado, toda ayuda tiene un coste y, al igual que ocurre en otros ámbitos, el impacto que se puede lograr es radicalmente distinto en función de a qué se destinen los recursos. Toby Ord, profesor de la Universidad de Oxford, encontró, por ejemplo, que la relación coste-efectividad de algunas intervenciones de salud es 300 veces superior a la de otras. En otras palabras: si decidimos enfocar nuestra RSC hacia programas de salud en los países más pobres, por ejemplo, en función de qué intervenciones en concreto apoyemos podríamos estar ayudando a 300 veces más personas.

¿Cómo se puede maximizar el impacto de las donaciones?

El primer paso, que de hecho es el más importante, es elegir una causa en la que sea posible lograr un gran impacto. Nosotros recomendamos elegir problemas grandes, tratables y relativamente desatendidos (siguiendo la metodología que se ha desarrollado en el ámbito internacional del altruismo eficaz). Si elegimos problemas grandes, tenemos la oportunidad de ayudar a muchas personas. Es importante que esos problemas sean tratables: que, añadiendo recursos adicionales, podamos solucionarlos o reducir de forma considerable su escala. Por último, recomendamos elegir problemas relativamente desatendidos: los problemas que concentran la atención mediática ya reciben muchísimos recursos; en consecuencia, cada euro adicional aporta relativamente poco. Sin embargo, en los problemas que no están en mente de todos, los recursos adicionales tienen un impacto muchísimo mayor. El segundo paso es identificar las intervenciones más efectivas para solucionar estos problemas, es decir, aquellas que consiguen mayores avances para un mismo coste. Por último, debemos elegir las organizaciones capaces de llevar a la práctica esas intervenciones de manera eficiente, transparente y escalable.

¿En qué campos se están centrando ahora las empresas para sus donaciones?

Existe una gran diversidad de causas, desde el empleo y la educación hasta la ayuda al desarrollo, pasando por el mecenazgo de las artes y la cultura. También han surgido múltiples iniciativas relacionadas con la pandemia de Covid-19 como, por ejemplo, las donaciones de material sanitario.