Renault confirma la planta de Sevilla, que apostará por el coche eléctrico

La multinacional gala prevé recortar casi 15.000 empleos en tres años pero mantiene su compromiso con la planta andaluza, donde se fabrican las cajas de cambio

Los 1.300 trabajadores de Renault en Sevilla salieron del confinamiento con el peor de los escenarios posible: con la incertidumbre de cómo la crisis mundial afectaría a la producción de vehículos y, además, con el temor de las repercusiones del acuerdo Nissan-Renault-Mitsubishi para definir su estrategia global. De hecho, ese pacto ha sido el detonante para que Nissan haya decidido el polémico cierre de su planta de Barcelona, donde trabajaban 3.000 personas, aunque mantenía un empleo indirectos inducido de otras 12.000.

En el caso de Renault, la multinacional francesa anunció el recorte de casi 15.000 empleos (14.600) en tres años con el objetivo de ahorrar 2.150 millones de euros en su estructura anual de costes. Sin embargo, la firma ha señalado que ese enorme ajuste no afectará a las plantas de Valladolid, Palencia y Sevilla, ya que “son las plantas más competitivas del grupo”.

La apuesta de la marca del rombo por la planta sevillana no es gratuita. En su planta del barrio de San Jerónimo se fabrican cada año más de un millón de cajas de cambio que cubre el 33% de las necesidades del Grupo Renault a nivel mundial y exporta el 80 por ciento de sus unidades a más de 30 fábricas de todos los continentes. Además de Sevilla, Renault tiene otras fábricas de cajas de velocidades en Turquía, Corea, Portugal, Rusia, Francia y Chile.

Sin embargo, la planta deberá realizar importantes inversiones para su adaptación a los nuevos vehículos del futuro. José Vicente de los Mozos, presidente en España de Renault y director general de Fabricación y Logística del grupo a nivel mundial, ya declaró el pasado mes de abril a ABC que “evidentemente la fábrica de Sevilla tiene que transformarse y es un elemento que estamos estudiando porque los coches eléctricos e híbridos no tienen caja de velocidad manual, con lo cual la producción de cajas de cambio disminuirá en el futuro. Por eso es importante que Sevilla siga trabajando su competitividad para poder integrar otro tipo de actividad en la fábrica y que pueda seguir permitiendo su viabilidad en el futuro”.

De momento, la planta sevillana se esfuerza por ir volviendo poco a poco a la normalidad, después de Renault presentara el 14 de marzo un ERTE para sus 10.000 empleados en España, entre los 1.300 de la fábrica de Sevilla, en la que fabrica cajas de velocidades, en Valladolid, una de motores y otra de fabricación de automóviles (Captur), y Palencia, donde monta los modelos Megane y Kadjar. En la factoría de la capital hispalense han vuelto a sus puestos un 30% de la plantilla mientras esperan en los próximos meses celebrar la fabricación de la caja de cambios número 30 millones.