Andalucía recibe los primeros visitantes extranjeros

Los aeropuertos de Málaga y Sevilla retoman tímidamente su actividad y prevén recuperar la mayoría de rutas en julio. Aumentan las reservas, pero aún lejos de las cifras habituales

Tras tres meses históricos de frenazo en el turismo a nivel mundial, los aeropuertos andaluces comienzan tímidamente a recuperar su actividad, con la meta principal de amortiguar en la medida de lo posible las consecuencias que la crisis sanitaria del covid-19 está provocando en el sector.

El 22 de junio quedará marcado en el calendario de los aeropuertos de toda España, ese día con el final del Estado de Alarma, comenzaron a operar los primeros vuelos comerciales más allá de los que estos meses han ido llegando o partiendo de la terminal de manera extraordinaria y con los permisos necesarios.

En Andalucía, como en el resto del país, la vuelta a la actividad comenzó con pocos vuelos, aunque la previsión es que los aeropuertos vayan recuperando el ritmo a medida que avance el verano.

El principal aeropuerto de Andalucía, Málaga-Costa del Sol, registró en su primer día de actividad 25 llegadas y 26 salidas, la mitad nacionales y la otra mitad procedentes de Europa y del espacio Schengen. Las cifras son muy bajas si se comparan con el mes de junio del 2019, cuando el aeródromo llegó a registrar 520 vuelos en una sola jornada.

Las previsiones de Aena apuntan a que el número de operaciones aumentará hasta alcanzar el 75% de las rutas aéreas habituales en el mes de julio, aunque con menos frecuencia de la que se venía registrando antes de la pandemia. Durante el próximo mes el número diario de vuelos en el Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol rondará el centenar.

También recupera poco a poco su actividad el aeropuerto de Sevilla, donde la mayoría de compañías aéreas ya planifican sus rutas habituales e incluso alguna nueva. Uno de los primeros vuelos en aterrizar en el aeropuerto sevillano, procedía de Londres y fue operado por la compañía low cost Ryanair que logró vender todos los billetes disponibles en muy poco tiempo.

Andalucía aparece en las rutas de la mayoría de compañías aéreas internacionales y además destaca entre los principales destinos que buscan los viajeros tanto nacionales como internacionales para pasar estas peculiares vacaciones.

Los aeropuertos de Málaga, Sevilla y Granada se encuentran entre los destinos más buscados del país para este próximo verano, pero aun así las cifras registradas hasta ahora son casi un 60% más bajas de lo habitual para estas fechas.

En concreto en Málaga, un informe elaborado por Turismo Costa del Sol muestra un aumento del 523% de las búsquedas de vuelos de turistas españoles al aeropuerto en las primeras semanas de junio. Además, también se ha registrado un aumento del 70% de las búsquedas de los vuelos totales, entre los que destacan España, Alemania y Reino Unido.

En cuanto a los datos concretos de las búsquedas de vuelos en los principales mercados de origen realizadas en el período analizado, al notable incremento ya mencionado del 523% de turistas nacionales, le sigue el mercado alemán con 43.969 búsquedas (+27%), el Reino Unido con un total de 27.890 (+14%), Bélgica con 18.521 (+35%), y en Rusia se realizaron 13.137 búsquedas (+50%).

Sobre las reservas ya efectuadas en junio destacan por volumen las procedentes de Francia, España, Alemania, Italia y Bélgica.

La llegada de los primeros vuelos ha coincidido con la apertura de la planta hotelera, aunque todavía a medio gas y con un gran porcentaje de hoteles cerrados. En este sentido, una de las primeras víctimas de la pandemia ha sido el Gran Hotel Don Carlos de Marbella. El establecimiento, de cinco estrellas y 52 años de historia ha presentado un ERE para la totalidad de sus 92 empleados tras cerrar sus puertas en marzo por la pandemia del Covid-19.

El propio consejero de Turismo, Juan Marín, aseguraba que esta pérdida de uno de los hoteles emblemáticos de la Costa del Sol “no será la única”. “Lamento esta situación, pero vamos a ver, probablemente, la pérdida de muchas empresas en nuestra comunidad autónoma”, indicaba.

Las estimaciones de la consejería apuntan a que el sector turístico de Andalucía perderá este año más de 10.000 millones de euros y alrededor de 100.000 empleos.

En contraposición, otros grandes hoteles como Villa Padierna o Mirarmar han abierto ya sus puertas y comienzan a recibir a los primeros clientes. Un sector clave en la economía andaluza que se enfrenta al verano más complicado de su historia reciente con el objetivo de lograr venderse como destino seguro para tratar de amortiguar la crisis.