El sector de refrescos confía en lo ‘light’ y los bares para crecer

Los fabricantes esperan cerrar el 2021 con un 5% más de ventas gracias a la recuperación hostelera y a las bebidas bajas en calorías

El sector de bebidas refrescantes espera cerrar 2021 con un crecimiento del 5% impulsado por la recuperación de la hostelería y las versiones bajas o sin calorías, según informa la Asociación de Bebidas Refrescantes (Anfabra). En concreto, el sector se muestra optimista para este ejercicio después de haber recuperado parte del consumo, especialmente a partir del segundo semestre con el avance en la vacunación, la recuperación de la hostelería y el turismo, que unido a las buenas temperaturas del verano y del otoño, han reactivado la demanda de refrescos.

La presidenta de Anfabra y consejera delegada de Suntory Beverage & Food Iberia, Sara de Pablos, aseguraba durante la celebración de la asamblea de la patronal, a finales de noviembre, que éste es el “inicio de una nueva etapa. “Nos movemos en un contexto complejo, con un marco regulatorio exigente para el sector”, recordó entonces.

“Estamos saliendo de la crisis provocada por la pandemia, donde el impacto en la hostelería nos ha afectado especialmente, pero somos un sector resiliente, comprometido y con una amplia variedad de productos que están presentes en los momentos de celebrar y socializar”, recalcó De Pablos.

Durante la asamblea de Anfabra se destacó la tendencia al alza, que ya se mantenía de años anteriores, de las bebidas refrescantes bajas o sin calorías, y que han seguido ganando cuota de mercado durante 2021. Los consumidores demandan cada vez más estos productos y desde la industria se responde al público ampliando las opciones para poder elegir. Este incremento de las ventas se produce en todos los sabores, y especialmente entre los refrescos de cola sin azúcar y sin calorías, que registran este año un crecimiento de casi un 27% respecto a 2020.

De esta forma, la mayoría de las categorías de refrescos han evolucionado positivamente. Las bebidas refrescantes de limón, con un incremento del 18%, junto con las energéticas (+22%), las bebidas para deportistas (+9%), las de naranja (+8,7%) y las de té (+5,6%) son las que más suben.

En esta reactivación del consumo es clave la recuperación del turismo y de la hostelería. En ese sentido, la Asociación destaca su colaboración en “Juntos con la Hostelería”, la plataforma de apoyo a estos establecimientos en la que ha aunado esfuerzos toda su cadena de valor, representada por las organizaciones del gran consumo (Aecoc), de la industria de alimentación y bebidas (Fiab) y Hostelería de España.

La industria de bebidas refrescantes destaca también por responder a las demandas de los consumidores, por lo que en el periodo que abarca entre 2010 y 2020 ha reducido en un 38% el azúcar procedente de estos productos en el mercado español. De hecho, nuestro país se sitúa entre los que lideran la reducción de azúcar, superando ya el compromiso de alcanzar una reducción del 33% para la UE en 2025 anunciado por Unesda, la federación que agrupa a las empresas de esta industria en Europa. Además, el 37% de los refrescos que se comercializan en nuestro país a día de hoy ya pertenecen a la categoría de bajos o sin calorías y no se realiza publicidad de bebidas refrescantes dirigida a menores de 13 años.

Por otro lado, el sector también apuesta decididamente por la sostenibilidad. Así, desde 2010 ha reducido en un 25% el ratio de consumo energético mientras que el 94% de la energía eléctrica que emplea en la producción de bebidas proviene de fuentes renovables.

Respecto a los envases para sus productos, el 100% ya son reciclables o reutilizables, se ha aligerado en un 40% su peso desde el año 2000 y se ha aumentado el empleo de material reciclado en su fabricación. Así, el 22% del plástico PET empleado en los envases de las bebidas refrescantes procede del reciclaje.

“La sostenibilidad, es la clave para afrontar con éxito los nuevos desafíos. Queremos avanzar hacia un crecimiento sostenible, ético y comprometido con las personas y el entorno. Hemos hecho avances significativos y ahora damos un paso más, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ONU) para 2030”, subrayaba De Pablos.