El jamón serrano le gana la batalla
al prosciutto italiano

En los últimos cinco años, España ha incrementado sus exportaciones de jamón serrano en un 20%, mientras que el prosciutto italiano de Parma apenas ha crecido

El Consorcio del Jamón Serrano Español (CJSE) cumple 30 años, un periodo en el que ha ido construyendo una imagen favorable del jamón serrano español, avalando y garantizando su exportación bajo un distintivo de calidad. Gracias al trabajo del CJSE, “que agrupa a 28 socios que representan el 40% de la producción de jamón curado y el 65% de las exportaciones de nuestro sector”, como recuerda su presidenta, Anna Bosch, el año pasado se exportaron 762.129 piezas y la facturación global ascendió a 452,5 millones de euros. No obstante, debido a la crisis de provocada por la pandemia, Bosch precisa que “las previsiones que hacemos para el año 2020 son de un descenso en volumen de un 4% y la misma estabilidad en valor (-0,79%) que en el año anterior”. Actualmente, El CJSE exporta dos de cada diez jamones que produce y uno de sus principales hitos es que ha logrado posicionarse como uno de los grandes jamones curados europeos junto con el prosciutto de Parma o el jamón de Bayona.

La presidenta del CJSE refiere que la competencia directa del sector es con el jamón italiano. “Los italianos nos llevan cierta ventaja en términos de presencia en el mercado, ya que están presentes en el exterior desde hace mucho más tiempo que nosotros, pero es verdad que, en los últimos cinco años, España ha incrementado sus ventas en un 20%, mientras que Italia apenas ha crecido”. Para Bosch “eso implica que el jamón curado español ha ganado posiciones en los mercados internacionales y es un producto cada vez más valorado por el consumidor internacional”. Sobre cuál de los dos jamones es de mejor calidad, Bosch, dice que “comparativamente, procediendo ambos de un cerdo de capa blanca, son productos distintos, cada uno con sus señas de identidad. Lo que sí podemos afirmar es que el jamón Serrano Consorcio es un producto de una alta calidad garantizada y sellado, pieza a pieza, por nuestros técnicos cualificados”.

En cuanto a los principales mercados de las exportaciones de jamón serrano, Bosch desvela que “Francia y Alemania representan casi el 50% de las ventas, seguidos por Holanda, Bélgica y el Reino Unido. Como países terceros están México y Estados Unidos. Estados Unidos es uno de nuestros principales mercados fuera de la UE y donde mantenemos una posición interesante con una cuota de mercado en torno al 10%. Es un mercado con una dinámica de crecimiento muy atractiva y unos precios medio altos”. En cuanto al mercado chino, comenta Bosch, “pese a estar aún en una fase muy incipiente, la reciente posibilidad de comercializar jamón con hueso en este país ofrece muchas posibilidades de promoción y diferenciación del producto”.

Siguiendo con el mercado exterior, preocupa la reciente salida del Reino Unido de la UE con los consiguientes aranceles a las exportaciones: “En 2019 Reino Unido experimentó un ligero retroceso en las importaciones en nuestro sector, aunque en 2020 ha vuelto a crecer. Pensamos y deseamos que el brexit no le afecte en gran medida. Es un mercado esencial y esperamos que al final se alcance un acuerdo satisfactorio para ambas partes”, apunta Bosch. La presidenta del consorcio refiere que “nuestro objetivo es fortalecer nuestra posición en los mercados más maduros, como Alemania y Francia, e incrementar nuestra cuota en países en expansión como Estados Unidos, Reino Unido y Australia. En este último mercado tenemos un plan de promoción conjunto con la Denominación de Origen Protegida Prosciutto de Parma”.

Aunque el negocio del CJSE es el cerdo de capa blanca, Bosch entra a valorar el hecho de que haya empresas en Estados Unidos que estén criando y comercializando jamón ibérico. “Es un error que el término ‘ibérico’ no se haya defendido suficientemente bien y no sea de uso exclusivo de nuestro país. Es un apelativo con un poder de mercado significativo y debiera ser patrimonio nuestro”, lamenta. Y sobre los fraudes como el de vender cerdos foráneos curados en España como nacionales remarca: “Corresponde a las administraciones hacer seguimiento para que estas posibles prácticas, si es que dan, se corrijan para que no vuelvan a ocurrir”.