Baleares activa las primeras medidas para limitar el turismo

Con el objetivo de reducir la huella ecológica del turismo, el gobierno balear ha comenzado implantar las primeras medidas para limitar el crecimiento de esta industria. El ejecutivo de Francina Armengol ha diseñado una ley pionera que prevé eliminar una parte de las 625.000 plazas hoteleras que actualmente existen en la región y que, a largo plazo, puede extenderse a a unos 40.000 hoteles obsoletos, de baja categoría. Uno de los principales retos es reducir el impacto ambiental que generan los cruceros. El Puerto de Palma ha sido el primero en recortar el número de barcos que pueden atracar, cifrándolos en tres por día, de los cuales solo uno podrá superar los 5.000 pasajeros. También se limitará el número de coches, sobre todo de alquiler durante los meses de verano. Formentera fijó hace cuatro años un número máximo y ahora Menorca e Ibiza trabajan para sumarse a esta iniciativa.