El Gobierno quiere aprobar el Perte del agua antes de abril

El proyecto pretende impulsar la digitalización del sector y prevé movilizar 3.000 millones de euros hasta 2026 a través de los fondos Next Generation. La ministra para la Transición Ecológica confirma que los primeros 400 millones ya están contemplados en los Presupuestos Generales de 2022.

Un plan transversal para digitalizar el sector del agua en España con el objetivo de optimizar el uso de este cada vez más escaso recurso capital para la sociedad, ahorrar en su consumo y evitar su desperdicio. Se trata de una herramienta largamente demandada y, finalmente, proyectada por el Gobierno, que tiene previsto comenzar a implementarla durante el segundo trimestre de 2022 a través de un Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (Perte) anunciado por la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera.

El Gobierno ultima estas semanas los detalles de este proyecto que contempla, hasta 2026, inversiones públicas de hasta 3.000 millones de euros, de los que los primeros 400 ya están contemplados en los Presupuestos Generales de 2022. Los recursos, procedentes todos de los fondos Next Generation, servirán también para adecuar el sector del agua en España a las exigencias de la Comisión Europea.

“Debemos invertir para digitalizar toda la gestión de los recursos hídricos y de los usos del agua que se hacen en la industria”, sostiene la vicepresidenta Ribera, que añade que “un conocimiento exhaustivo e inmediato permitirá detectar una falta de eficiencia, una fuga o un problema de contaminación, y es algo absolutamente clave”.

No obstante, el Perte del agua no sólo contempla herramientas para la digitalización de los usos del recurso en la actividad industrial. Más allá, el fin último es digitalizar completamente la gestión del agua en nuestro país, modernizando también los ciclos urbanos, los sistemas de riego y reforzando la seguridad de las presas y embalses.

Para procurar esta digitalización, el Perte contempla el desarrollo de un plan integral de formación en TIC, la creación de un banco de datos compartido, la incorporación de técnicas de big data para la gestión de datos hídricos y sistemas de análisis avanzados para planifcar y tomar decisiones de gestión.

Asimismo, se establece como prioritaria la apuesta por el uso de recursos como imágenes captadas desde drones o satélites, los planes de cirberseguridad y el desarrollo de trabajos ya proyectados anteriormente, como la promoción de contadores inteligentes. En este último caso, ya hay redactado un plan que aspira a instalar hasta 13,5 millones de contadores digitales; una propuesta coordinada por 12 empresas del sector del agua urbana, del gas y compañías tecnológicas con el que España se convertiría en el país líder en el parque de contadores digitales para monitorizar el uso del agua en el ciclo urbano.

Colaboración público-privada

Más allá de los 3.000 euros de financiación pública previstos en el Perte del agua, el Gobierno prevé también la movilización de los fondos de la Unión Europea de los que el país podrá servirse en concepto de préstamos retornables para procurar, de esta forma, la implicación de entidades privadas.

El mecanismo de crédito asociado a los fondos Next Generation prevé, para España, una partida de más de 70.000 millones de euros, si bien todavía no están definidos los procesos para acceder a ellos. Aún así, ya están contemplados en la segunda fase del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia redactado por el Gobierno, que prevé el comienzo de su ejecución a partir de 2023.

La Comisión Europea apunta al 31 de agosto de 2023 como fecha límite para que los Estados miembros soliciten, presentando proyectos concretos, los primeros préstamos, aunque el Ministerio de Asuntos Económicos ha avanzado ya que pretende adelantarse a esa fecha y el Ejecutivo trabaja en el estudio de inversiones que puedan implementarse con estos créditos. Por ello, se estima que el Perte del agua, coordinado por el Miteco, multiplicará su previsión económica a partir del año que viene.

Un Perte necesario

Los recursos hídricos se revelan como claves para el desarrollo socioeconómico de docenas de sectores y de todo el territorio. Teresa Ribera alude al Plan Nacional de Energía y Clima para fundamentar la urgencia del Perte del agua, recordando que “las previsiones realizadas para España alertan de la disminución de los recursos hídricos y de la calidad del agua”, y anuncia además eventos extremos como prologadas sequías y el aumento de la temperatura. El proyecto para digitalizar el sector del agua queda así elevado a la categoría de prioritario, siendo el tercero sólo por detrás del previsto para el vehículo eléctrico y conectado y el de energías renovables, y habiéndose adelantando al de economía circular.