‘Doñana 4.0’ usará tecnología para controlar el agua

El proyecto, desarrollado por la CHG y la Universidad de Sevilla, monitorizará en tiempo real las extracciones de agua que realicen los regantes.

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) da un paso más en su estrategia para preservar la sostenibilidad del acuífero de Doñana y avanzar en la compatibilidad entre el desarrollo de la actividad agrícola y el uso racional del agua en la zona.

A través de un acuerdo alcanzado con la Fundación de Investigación de la Universidad de Sevilla, el organismo va a desarrollar un proyecto de monitorización de cuenca y de concesiones de dominio público hidráulico mediante tecnología IoT (Internet de las cosas). El proyecto, denominado Doñana 4.0, tendrá lugar en la comarca onubense del Condado, situada en pleno corazón de este Parque Natural Patrimonio de la Humanidad y reserva de la biosfera, y monitorizará, en tiempo real, las extracciones de agua que se realicen en las explotaciones de la Comunidad de Regantes que desempeña su actividad en esta zona. Con la puesta en marcha de esta iniciativa, la CHG se convierte en la primera Confederación española en implementar esta tecnología a nivel de cuenca hidrográfica.

Los trabajos, que cuentan con una inversión de 105.000 euros y un año de ejecución, persiguen que los titulares de las concesiones de agua dispongan de una tecnología para comunicar a la CHG, en tiempo real, el consumo de las mismas, lo que redundará en un mayor control de la cuenca y de sus recursos hídricos. Además, la CHG podrá conocer con mayor certeza el comportamiento hídrico de las masas de agua subterráneas de Doñana.

En una primera fase, los usuarios deberán colocar contadores electrónicos y mecánicos que envíen los datos relativos a su actividad a la CHG para integrarlos en el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) Guadalquivir. A partir de esta información se desarrollará una interfaz de programación (API) que permitirá a la Confederación recibir las señales desde cualquier contador o dispositivo de telelectura, así como alternativas para procesar la información, tanto en origen como en destino, con el fin de entender cómo se consume el agua de las concesiones. La tecnología desarrollada también servirá para otros usos relacionados con la monitorización de la cuenca, tales como los piezómetros que controlan las masas de aguas subterráneas y las sondas multiparamétricas que miden la calidad de las aguas.

Las actividades del proyecto piloto se realizarán en concesiones de dominio público hidráulico cuya zona de influencia esté cercana al Parque Natural de Doñana. En concreto, en la Comunidad de Regantes El Condado, que con 544 captaciones regularizadas constituye la mayor superficie agrícola regable de la Corona Norte del espacio natural.

En una primera fase, el proyecto prevé la colocación de 100 dispositivos aproximadamente que enviarán la información de los contadores volumétricos de esta comunidad y se continuará con la monitorización de piezómetros del entorno. Una vez se obtenga el prototipo y las API necesarias para el intercambio de la información, la intención del Organismo es la de escalar está tecnología a toda la cuenca, lo que supondrá la monitorización IoT de más 100.000 contadores.

Avance en la constitución de las Cumas

En agosto de 2020, las masas de agua subterránea Marismas, La Rocina y Almonte -todas ellas en el entorno de Doñana- fueron declaradas “en riesgo de no alcanzar el buen estado químico”.

Desde entonces, el organismo de cuenca está constituyendo las comunidades de usuarios de masas de agua subterráneas (Cumas) correspondiente a cada una de ellas. Se trata de un procedimiento imprescindible para elaborar el programa de actuación y el plan de extracciones que garanticen el uso sostenible del recurso en Doñana. Con el objetivo de dar continuidad a esta declaración, la Confederación publicó a mediados de julio en su web el censo de los titulares de los derechos de la masa de agua Marismas,

Tan pronto como se cuente con un listado definitivo, se procederá abrir las candidaturas para la comisión redactora de los Estatutos de las Cumas. La votación se realizará telemáticamente mediante un novedoso sistema electrónico, en el que también está trabajando la Confederación en estos momentos.

Finalmente, se elaborarán y aprobarán los estatutos para la constitución de la Cuma, proceso que se replicará en la creación de las dos comunidades pendientes: La Rocina y Almonte. De hecho, el organismo de cuenca ya está ultimando el censo de derechos de estas otras dos masas, una laboriosa y compleja tarea de comprobación y registro de más de 3.000 títulos.

La previsión de la CHG es finalizar el proceso de constitución de estas comunidades a lo largo del presente 2021.