Alicante acoge el primer ‘living lab’ de reutilización de agua

Aguas de Alicante, la Cátedra Aquae y Cetaqua lideran en España el proyecto europeo ‘B-Water Smart’ centrado en mejorar la circularidad del uso del agua en las zonas costeras

La cuenca mediterránea es una de las regiones del mundo más vulnerable ante los efectos del cambio climático global. Un hecho que, según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), podría alargar las rachas de sequía e incrementar los problemas que experimentan las zonas históricamente más afectadas como las costeras, que deben luchar contra la escasez del recurso y el aumento de la demanda debido al crecimiento económico y poblacional. Esto puede llevar a la sobreexplotación de los recursos hídricos, al deterioro de su calidad ambiental y a desequilibrios regionales en la disponibilidad de agua.

Con el fin de hacer frente a estos retos y colaborar con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Unión Europea se ha propuesto multiplicar por seis la reutilización de agua de cara a 2025. Bajo este propósito se enmarca Building a water-smart society and economy (B-WaterSmart), un proyecto que busca explotar el 100% del agua reciclada e impulsar estrategias de economía circular en línea con el modelo de biofactoría que promueve Suez España para dar la vuelta a la gestión tradicional de residuos y convertirlos en fuentes sostenibles de recursos.

El proyecto se llevará a cabo en seis regiones costeras de Europa que sirven como Living Labs entre las que se encuentra Alicante y desarrollará tecnologías smart, así como modelos de negocio y soluciones basadas en la economía circular, que permitan acelerar su transformación con una gestión inteligente, mediante la reducción del uso de agua dulce, la recuperación y reutilización de recursos, y el incremento de la eficiencia en el uso. Entre las innovaciones destaca una herramienta de asignación de agua que permitirá distribuir y gestionar de la forma más eficiente los diferentes recursos hídricos del territorio, sobre todo en sectores como el de la agricultura y el riego en parques y jardines. Esta aplicación permitirá simular escenarios futuros para las inversiones que se deban acometer en las infraestructuras, a cuantificar los beneficios que se obtengan, a gestionar los riesgos de la producción y distribución de agua en tiempo real y a seleccionar cuáles son los tratamientos óptimos en términos de rentabilidad.

Entre los socios españoles del proyecto se encuentra Cetaqua, como centro tecnológico para la implementación del Living Lab; Aguas de Alicante, como socia y operadora pionera de la innovación en el ciclo integral del agua; la Cátedra Aquae, como principal apoyo en la definición del modelo de negocio para la economía circular; y el Ayuntamiento de Alicante, la Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales de la Comunitat Valenciana y la comunidad de regantes Agricoop como stakeholders clave para poder superar las barreras de reutilización en el territorio.

B-Water Smart está liderado por IWW Water Centre (uno de los principales institutos de investigación en agua en Alemania) e incluye otros cinco Living Labs en regiones costeras de Europa: Bodø (Noruega), Flandes (Bélgica), Lisboa (Portugal), Frisia Oriental (Alemania) y Venecia (Italia) focalizados en conseguir un mayor desarrollo urbano con cero emisiones, una mejora del flujo de aguas residuales y una mayor calidad del aire, entre otros. Espacios de innovación donde aportar valor e impulsar nuevos proyectos estratégicos que se adaptan a las necesidades reales de la sociedad y se materializan en productos, servicios o infraestructuras.

Compromiso con la sostenibilidad

La apuesta por este proyecto, cofinanciado por el programa Horizonte 2020 de la Unión Europea, refuerza el compromiso de los socios con la economía circular y la sostenibilidad como ejes estratégicos de su actividad para avanzar hacia un modelo de gestión del ciclo del agua más sostenible.

En este sentido, Aguas de Alicante ha incorporado la sostenibilidad como principio transversal en toda su actividad, articulando su estrategia en torno a los ODS. En línea con esta visión, la compañía alicantina apuesta por la reutilización como pieza clave del ciclo urbano del agua y durante el último año consiguió aumentar en un 5,8% el uso de agua regenerada y destinar 8.625.597 metros cúbicos a otros usos como el riego agrícola, el riego de zonas verdes urbanas, el baldeo de calles y el llenado de caminos de limpieza de redes de saneamiento. También ha desarrollado diversos proyectos europeos orientados a la preservación de los recursos hídricos, como DAIAD, premiado por la UE en la categoría de Mejor Innovación Tecnológica para la sociedad, o el proyecto NAIADES actualmente en progreso, que busca mejorar la eficiencia en el consumo de agua de la ciudad.

Asimismo, el proyecto B-Water Smart pretende asegurar la disponibilidad de los recursos hídricos, el consumo y la producción sostenibles, la energía no contaminante y asequible, y la acción por el clima a través de la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.